Los líderes del hemisferio se aprestaban el domingo a iniciar el debate a puertas cerradas de la VI Cumbre de las Américas con la posibilidad de que sea último.

El grupo de países de la llamada Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), que reúne países de izquierda de la región, anunció en un comunicado divulgado la víspera que se ausentará de la próxima cita, prevista para 2015 en Panamá, si Cuba no asiste.

"Manifestamos nuestra decisión de no participar en las próximas Cumbre de las Américas sin la presencia de Cuba", dijo el grupo impulsado por el gobierno venezolano y del que actualmente forman parte países como Bolivia, Ecuador, Cuba y Nicaragua.

El sábado por la noche el mandatario boliviano Evo Morales ratificó que la inclusión de Cuba era la condición para que acudieran a Panamá y que la negativa de Washington era una suerte de dictadura porque se oponía a la voluntad de la mayoría de los países.

"Aquí todos los países de América Latina y el Caribe quieren que esté presente Cuba, pero Estados Unidos no acepta... es como una dictadura", dijo Morales a los reporteros en el centro de prensa de la cumbre.

Ya la VI edición del cónclave hemisférico, que se celebra en este puerto del Caribe colombiano, sufrió al menos una inasistencia por el tema cubano: el presidente de Ecuador Rafael Correa, quien se ausentó en solidaridad con la isla.

También se ausentó el mandatario de Nicaragua, Daniel Ortega, aunque no se han informado oficialmente las razones.

Tampoco estuvo el presidente de Venezuela Hugo Chávez, que por años ha sido uno de los más sólidos aliados de La Habana, quien el sábado por la noche viajó a Cuba para continuar un tratamiento contra el cáncer.

Ante las ausencias de mandatarios y la negativa de países como los del Alba a excluir el tema de Cuba del texto de declaración final, los ministros del Exterior no terminaron ese documento ni tampoco lo entregaron a sus jefes de Estado para debatirlo.

Esta aún por verse si los presidentes acordaron algún texto adicional y si habrá o no una declaración de consenso en los temas que eran la agenda oficial de la cita: la integración y la conectividad a través de infraestructura, entre otros.

Hasta ahora dos pesos pesados latinoamericanos la presidenta brasileña Dilma Rousseff y el mandatario de México Felipe Calderón no han comentado públicamente sus posturas en los casos de Cuba o si sus países podrían sumarse a las ausencias del próximo encuentro.

Ante los reclamos públicos, que incluyeron los del presidente colombiano Juan Manuel Santos quien en su discurso de apertura de la cumbre aseguró que era inaceptable otra cita sin la asistencia de La Habana, el mandatario estadounidense presidente Barack Obama sólo ha dicho en distintas entrevistas que no es Washington quien impide su participación.

"Lo que impide que Cuba sea un miembro completo de la comunidad internacional no es Estados Unidos, es su propia práctica, que es contraria a los principios universales" democráticos, dijo Obama en una entrevista publicada el sábado en el diario colombiano El Espectador.

Obama mantuvo el sábado algunas reuniones separadas con mandatarios como la argentina Cristina Fernández y el salvadoreño Mauricio Funes, sin embargo, el tema de Cuba no fue mencionado, de acuerdo con funcionarios de la delegación estadounidense.

Tampoco ha quedado claro si, en caso de haber alguna declaración final, será abordado el tema de la actual política antidrogas, criticada por sus magros resultados.

Obama dijo en una entrevista con la cadena Univisión, previa a la cumbre, que no tenía problemas en que se debatiera la despenalización de las drogas pero que "personalmente no coincido en que esa sea la solución al problema".

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Los corresponsales de The Associated Press Libardo Cardona y Pedro Mendoza en Cartagena contribuyeron con esta información.