La VI Cumbre de las Américas culminó sin una declaración final por desacuerdos sobre la inclusión de Cuba en el foro, lo que a la vez hizo surgir nubarrones sobre la posibilidad de que no todos los países asistan al próximo cónclave.

El gobierno de La Habana, ausente físicamente de la cita en esta balneario del Caribe colombiano, sin embargo, fue la "presencia" dominante al punto que fue una de las causas para que la declaración final naufragara.

El otro tema de desacuerdo fue las islas Malvinas, cuya soberanía ha reclamado largamente Argentina al Reino Unido.

Estados Unidos y Canadá se opusieron a que Cuba fuera invitada a la cumbre. Ambos gobiernos también se negaron a que se mencionara ese tema en la declaración final, según ya habían pronosticado los cancilleres de Argentina, Venezuela y Uruguay.

También funcionarios estadounidenses dijeron a la AP que fue el desacuerdos sobre Cuba y las Malvinas lo que impidieron llegar a una declaración final.

Como en las cumbres las decisiones se toman por consenso, la oposición de Washington — que contó con el respaldo de Canadá, según cancilleres — bloqueó el texto.

A la falta de declaración por el tema de Cuba se suma el hecho de que países aliados a La Habana, como Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Ecuador, entre otros, ya han anunciado que no asistirán a la próxima cita, prevista para 2015 en Panamá, si Cuba queda excluida.

Sin embargo, pesos pesados de Latinoamérica como Argentina, Brasil y México dijeron que las cumbres son un mecanismo útil para discutir los desacuerdos y que esperan que Cuba pueda participar.

Pero Estados Unidos — cuyo presidente Barack Obama busca la reelección en noviembre y uno de los bastiones claves electorales es la Florida, cuya comunidad cubana se opone a cualquier acercamiento con la isla — mantuvo su postura en la jornada.

"Cuba no ha hecho la transición a la democracia, no respeta aún los derechos humanos. Tenemos la esperanza de que una transición se dé", dijo Obama.

A ese punto de la transición, agregó, "no hemos llegado".

Sin embargo, "como se lo indiqué al presidente (colombiano Juan Manuel) Santos y otros líderes sentados alrededor de la mesa (de debates de la cumbre), quizás habrá una oportunidad en los próximos años de admitir plenamente a Cuba en estos foros en la medida que Cuba empiece a considerar el camino que debe recorrer para ofrecerle a su pueblo libertad y prosperidad", agregó el mandatario estadounidense en una conferencia de prensa posterior a una reunión bilateral con Santos.

Poco antes Santos hizo el anuncio: "no hay declaración, precisamente porque no hay consenso" sobre esos temas de Cuba y las Malvinas.

Agregó que "antes (en otras cumbres) eran unas declaraciones que a nivel técnico se elaboraban, venían los presidentes, les daban su visto bueno y se iban para su casa... Aquí se discutió todo. Eso es un inmenso avance".

El de Cuba "era un tema de esos álgidos donde nadie iba a pensar que de esta cumbre iba a salir una decisión, pero sí hubo una discusión por primera vez", sostuvo Santos.

Que se discutiera lo de Cuba "tiene un peso político importante, eso no se había visto antes. Eso debe iniciar una serie de acercamientos, de puentes que nos permita, ojalá, dentro de tres años tener a Cuba en la próxima cumbre", dijo Santos.

Destacó que el hecho de "que se haya iniciado la discusión... eso tiene ya, de por sí, una tremenda importancia".

No es la primera vez que una Cumbre de las Américas culmina sin una declaración final de los mandatarios. La de Mar del Plata, Argentina, en 2005 terminó también sin ese texto debido a desacuerdos sobre temas como el ALCA, una zona hemisférica de libre comercio, que fue impulsada por Washington, pero que nunca prosperó y menos tras la negativa ocurrida en Mar del Plata.

El presidente colombiano rechazó en varias ocasiones que la cumbre haya sido un fracaso porque no hubo declaración final, que es la muestra concreta de los acuerdos de los dirigentes e incluso sus compromisos y sin ella mucho de lo discutido queda en el aire.

A pesar del mal sabor por la ausencia de ese texto, los jefes de Estado sí aprobaron, en una decisión aparte, dar un mandato a la Organización de los Estados Americanos (OEA) para que comience el análisis sobre la política de la lucha contra las drogas.

"Hemos dado a la OEA el mandato para que inicie ese proceso. Ver si esta política (la actual) está funcionando y si hay alternativas más eficaces y menos costosas para enfrentar este problema de las drogas", agregó Santos, sin dar detalles sobre cuándo podría estar listo ese estudio o si al final de su realización sus conclusiones o recomendaciones serán aceptadas por todos los países miembros.

Los analistas consultados por The Associated Press criticaron a la diplomacia colombiana por no conseguir los consensos necesarios para finiquitar el texto final y aseguraron que el proceso de reuniones cumbres está en crisis y que la de Panamá está en riesgo de concretarse.

Los espacios "de diplomacia presidencial siempre son importantes para concertar, pero lo que yo creo que se mostró con esta cumbre es que el proceso de cumbres está en crisis. Lo que va a pasar es que o no hay más cumbres o hay cumbre con Cuba. Pero seguir postergando el problema de Cuba es imposible", dijo la politóloga Laura Gil vía telefónica.

Agregó que "esta rebelión que hubo aquí era una rebelión cantada (de parte de algunos países) y la diplomacia colombiana ignoró o hizo creer a buena parte del país que el problema estaba resuelto y postergado para el futuro".

Este ha sido "el mayor fiasco diplomático en la historia de política internacional colombiana... Colombia organizó estupendamente la cumbre cosméticamente, gastronómicamente; demostró una alta capacidad de organización, lo cual puede ser benéfico para el turismo, pero... nunca pudo desarrollar una diplomacia estratégica", dijo Vicente Torrijos, profesor de ciencia política de la Universidad del Rosario, en Bogotá.

Agregó que "el fiasco consiste en que la verdadera agenda la impuso la Alianza Bolivariana, ausente o presente. El presidente (de Venezuela Hugo) Chávez... se encargó de hacer de esta cumbre la última Cumbre de las Américas. Yo creo que no habrá una nueva".

Pero poco antes de regresar a su país, el canciller brasileño Antonio Patriota dijo a los periodistas que "no siempre se logran consensos" y que en este caso América Latina tenía una posición sobre Cuba y las Malvinas y Estados Unidos tenía otra.

Agregó que las cumbres son "oportunidades valiosas y deben repetirse", aunque no dijo claramente si Brasil estaría en la cita de Panamá en 2015.

Antes de partir de regreso a Buenos Aires, el canciller argentino Héctor Timerman dijo que termina la cumbre "con un balance muy positivo, muy importante, esperando que la próxima cumbre sea una cumbre que incluya a todos los países de América".

"Tenemos cuatro años más por delante para incorporar a Cuba a las cumbres de las Américas y estamos seguros de que vamos a seguir dialogando" sobre ese asunto, añadió Timerman a los periodistas.

El mandatario de México, Felipe Calderón, recordó en una conferencia de prensa tras finalizar la cumbre que son estas citas donde los jefes de Estado pueden intercambiar sus ideas.

"Las cumbres son encuentros y de esos encuentros surge un valiosísimo intercambio de opiniones...no tenemos otra oportunidad de contrastar nuestras ideas", dijo el dirigente azteca.

Calderón recordó que asuntos como Cuba o las Malvinas no eran parte de la agenda formal de la cumbre, sino que eran temas de desarrollo e integración.

En otra conferencia de prensa al final del cónclave, el presidente colombiano fue consultado sobre si hubo algún reclamo de parte de la mandataria argentina, Cristina Fernández, por haber dejado de lado en su discurso inaugural el sábado el viejo reclamo de Buenos Aires por la soberanía de las Malvinas y al final si eso provocó la salida anticipada de la mandataria de la cumbre el domingo al mediodía.

"Nos despedimos con esa amistad y con ese cariño que siempre nos hemos saludado y que nos hemos despedido. De manera que no veo que ella se haya ido por un motivo en particular", dijo Santos al recordar que el sábado al final de su discurso inaugural Fernández sí le reclamó el haber dejado por fuera de su discurso el asunto de las islas.

"?Qué me dijo la presidenta?... me dijo 'te olvidaste de las Malvinas'. Algo así, no me acuerdo...algo parecido a eso", narró el dirigente colombiano que en su discurso abordó temas que fueron desde Cuba y la lucha antidrogas hasta la necesidad de ayudar a Haití y el mejoramiento de sus relaciones con Venezuela.

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Los periodistas de The Associated Press Pedro Mendoza y Libardo Cardona, en Cartagena, y Camilo Hernández en Bogotá contribuyeron para este despacho.