LA HABANA — Las autoridades cubanas liberaron al disidente Andrés Carrión detenido desde el pasado 26 de marzo cuando gritó consignas contra el gobierno cubano durante la misa que el Papa Benedicto XVI ofició en su primer día de visita a la isla.

"Lo confirmamos absolutamente, al ciento por ciento, hemos enviado a una persona al pueblo donde vive para que hable con él y además hablamos con familiares de él y lo liberaron", dijo Elizardo Sánchez, de la Comisión Cubana de Derechos Humanos, en conversación telefónica con The Associated Press el domingo.

La liberación se produjo el viernes explicó Sánchez, portavoz de la organización ilegal pero autorizada, quien comentó además "nos alegramos de que el gobierno haya tomado esa decisión y esperamos que sea definitiva y que su caso sea archivado".

Carrión, de 38 años, fue sometido por agentes de la seguridad cubana en la plaza Antonio Maceo de Santiago de Cuba --a unos 800 kilómetros al este de la capital-- cuando Benedicto XV empezaba a oficiar la misa, la primera de las dos que dio en Cuba, durante su visita entre el 26 y el 28 de marzo.

A Carrión se le formularon cargos por "desórdenes públicos" comentó Sánchez quien auguró "a veces son archivados... esperamos que sea así porque a nuestro parecer él no cometió ningún delito".

Después de la manifestación de Carrión se vio a un otro sujeto que vestía un chaleco con una cruz roja propinándole una bofetada y luego golpeándolo con una camilla plegable.