El dinero prestado a España se encareció de nuevo el lunes en los mercados y aumentaron los temores de que el país pudiera convertirse en el próximo miembro de la Eurozona que recurra a un rescate financiero.

El interés que pagará España por sus bonos a 10 años se elevó a 6,10% en el mercado secundario, de acuerdo con FactSet, firma que facilita información financiera y herramientas informáticas a profesionales de inversiones.

La tasa había alcanzado 5,93% el viernes tras una semana de persistentes tensiones en el mercado de deuda al que España recurre para allegarse líquido.

La tasa del lunes es la más alta para los bonos españoles desde que en diciembre asumieron las riendas del país las nuevas autoridades conservadoras, a las que encabeza el presidente del gobierno Mariano Rajoy.

El interés de los bonos a 10 años se había disparado a 7% a finales de 2011, un nivel considerado inviable a largo plazo para cualquier país.

Grecia, Portugal e Irlanda se vieron en la necesidad de solicitar rescates financieros cuando tuvieron que pagar intereses arriba de 7% en sus bonos.

El gobierno de España ha puesto en marcha medidas laborales y financieras, pero persiste la preocupación entre los inversionistas en diversos frentes:

— La enorme cartera vencida de los bancos del país derivada del derrumbe del mercado inmobiliario en 2008.

— El abultamiento de la deuda regional interna debido a que los 17 gobiernos semiautónomos no controlaron sus gastos y se excedieron en los mismos.

— El próximo ingreso de España — en el actual trimestre — en su segunda recesión en tres años, en tanto que el Banco Central auguró una contracción de la economía de 1,7% para 2012. El desempleo alcanza 23% y se eleva a casi 50% entre los menores de 30 años.

El encarecimiento del dinero prestado a España tiene lugar al inicio de una semana en la que el Tesoro Público se dispone a efectuar dos colocaciones de bonos: documentos convertibles a 12 y 18 meses, el martes, y bonos de referencia a 10 años, el jueves.

El gobierno ha insistido en que no tendrá problemas de financiamiento este año y que las colocaciones de bonos a la fecha se efectuaron sin contratiempos.

Sin embargo, la situación cambió hace casi dos semanas, cuando una colocación de deuda de mediano plazo tocó fondo, es decir no alcanzó el objetivo del Tesoro Público, y propició el alza de lo intereses que el país tendrá que pagar por los bonos.

Esta coyuntura España ha vuelto a colocarse en el centro de la crisis por el abultamiento de la deuda soberana en la Eurozona.

El encarecimiento del dinero prestado a España siguió a estadísticas que difundió el viernes el gobierno, según las cuales los bancos del país atraviesan dificultades y pidieron en marzo al Banco Central Europeo créditos por la cantidad sin precedente de 316.300 millones de euros (415.900 millones de dólares).

Estos préstamos mostraron las dificultades de los bancos españoles para conseguir financiamiento en otras fuentes.

El nerviosismo, el lunes, en los mercados de bonos abarcó a Italia, a la que se considera otra nación con debilidad financiera dentro de la Eurozona de 17 naciones.

Los bonos italianos a 10 años pagaron el lunes un interés de 5,60%, un incremento respecto del 5,50% del viernes.

El índice de la bolsa de España, el Ibex 35, retrocedía ligeramente tras una baja de 3,6% al cierre del viernes.

Tras los rescates para Grecia, Portugal e Irlanda, la Eurozona acordó incrementar su blindaje financiero para asistir a sus miembros en caso de que a éstos les sea imposible allegarse recursos en los mercados de dinero.

Sin embargo, la economía de España, de 1,1 billones de euros (1,45 billones de dólares), duplica en tamaño la de Grecia, Portugal e Irlanda juntas.

A decir de los analistas, el blindaje financiero de la Eurozona por 800.000 millones de euros es insuficiente para afrontar las dificultades que pudieran derivar de España e Italia.

El ministro de Economía, Luis de Guindos, viajó el lunes a Paris para reunirse con inversionistas en un intento por convencerlos de la solidez de las finanzas del gobierno español.

De Guindos se entrevistará el martes con el presidente del BCE, Mario Draghi.

La situación en España posiblemente será examinada en la reunión que efectuarán la próxima semana el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial en Washington.