Los 36 trabajadores del sector gasífero secuestrados el lunes por Sendero Luminoso en la selva fueron liberados sin pagar rescate pero cinco uniformados, tres policías y dos militares, murieron durante las operaciones.

El presidente Ollanta Humala dijo el sábado que los 36 trabajadores estaban sanos, mientras una fuente militar cercana a las operaciones confirmó a The Associated Press la muerte de tres policías y dos militares.

"Gracias a operaciones (militares y policiales) delincuentes terroristas al verse cercados procedieron a soltar a los 36 rehenes", dijo Humala a la radio RPP desde la ciudad de Cartagena, Colombia, donde asiste a la VI Cumbre de las Américas.

Añadió que su gobierno advirtió a las empresas Skanska y Construcciones Modulares, a las que pertenecían los trabajadores secuestrados, que no pagaran ningún rescate debido a que su gobierno no negocia con secuestradores.

"No hemos permitido ningún tipo de negociación, se habló claro con las empresas involucradas, se les explicó que la política del gobierno es no negociar con secuestradores y no permitiremos que una empresa varíe la política del estado y por lo tanto esta ha sido una operación impecable, no se ha cedido nada a estos delincuentes terroristas", dijo Humala.

Una fuente militar cercana a las operaciones dijo a la AP que en el operativo de búsqueda de los miembros de Sendero Luminoso tres policías y dos militares fallecieron. No dio más detalles.

El presidente Humala dijo que la operación militar continuará hasta capturar a los secuestradores.

Poco antes, el gobernador de Chuanquiri, Susano Guillén, en la selva de la sureña región Cusco, informó por teléfono a The Associated Press que los rehenes llegaron caminando hasta ese pueblo, ubicado 432 kilómetros al sureste de Lima.

"Llegaron a las 11 de la mañana y aquí nos quedamos sorprendidos al verlos llegar. Les dimos agua porque tenían hambre y sed. Después se fueron hasta el pueblo de Kiteni (donde se encuentran muchos de sus familiares)", dijo Guillén.

"Han llegado solos desde que los dejaron libres porque aquí en Chuanquiri no hay ni policía, ni ejército, ni nada, estamos indefensos y olvidados por completo por el gobierno, tenemos un sólo teléfono comunitario", añadió Guillén.

El gobernador explicó que los liberados, 36 hombres, vestían trajes de labor de color anaranjado de sus respectivas empresas y dijeron que caminaron unas siete horas para llegar a Chuanquiri.

El canal televisivo N mostró luego imágenes de los liberados saludando y subiendo a helicópteros del ejército.

El gobierno desplegó durante la semana más de 1.500 uniformados desde diferentes bases militares y policiales del país hasta la zona selvática donde se sospechaba se escondían los rebeldes con los rehenes.

El jueves otra capitana de la policía murió mientras que otras dos personas resultaron heridas por disparos al helicóptero en el que sobrevolaban una región selvática como parte de la búsqueda de los rebeldes.

Los rebeldes secuestraron la madrugada del lunes a los trabajadores, que dormían en hoteles del poblado de Kepashiato, en la selva de la región de Cusco, a 500 kilómetros al este de Lima.

Kepashiato está cerca del importante campo de gas natural de Camisea y de la conflictiva zona del Valle de los ríos Apurímac y Ene (VRAE), donde opera la última columna armada de Sendero Luminoso al mando de Víctor Quispe, alias "camarada José", por cuya captura Estados Unidos ofrece una recompensa de cinco millones de dólares.