El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó el sábado por unanimidad el despliegue del primer grupo de observadores militares del organismo mundial, que supervisarán una endeble tregua entre las fuerzas del gobierno y los opositores en Siria.

La resolución adoptada por la mañana convoca a ambos bandos a "cesar de inmediato toda la violencia armada en cualquiera de sus formas". La medida es la primera donde se ponen de acuerdo todos los diplomáticos de la ONU desde que comenzó el conflicto hace más de un año.

Exhorta también al gobierno sirio a cumplir la exigencia del enviado internacional Kofi Annan, de retirar las fuerzas militares y el armamento pesado de las distintas ciudades y pueblos.

La medida también exhorta a "desplegar un equipo de avanzada de hasta 30 observadores para iniciar los contactos con ambas partes y comenzar a reportar si ha cesado completamente la violencia armada en todas sus formas y por todas las partes".

El vocero de Annan dijo el viernes que un equipo de avanzada — "conformado en principio por unas 10 o 12 personas" — estaría listo para volar a Siria en cuanto se aprobara la resolución.

El Consejo intentará establecer de inmediato una misión de supervisión de la ONU más extensa después de las consultas entre Annan y el gobierno sirio.

El despliegue de una fuerza mayor estará sujeto "al cese sostenido de la violencia armada en todas sus formas y por todas las partes".

Ahmad Fawzi, vocero de Annan, indicó que el ex secretario general de la ONU calcula que la misión podría ser incluso de unos 250 observadores.

Rusia y China vetaron dos resoluciones previas que hubieran condenado la sangrienta represión del presidente Bashar Assad contra los manifestantes. Esas resoluciones amenazaban con sanciones más severas, pero Moscú y Beijing argumentaron que no eran equilibradas y no condenaban los ataques de los rebeldes.

En el debate del sábado, Rusia entregó un texto que difería del borrador que Estados Unidos y otros países occidentales respaldaban, provocando dudas sobre el resultado final. Pero el embajador ruso Vitaly Churkin dijo a la prensa que Moscú votaría por el "sí", pese a tener algunas reservas sobre el texto. Rusia ha sido un fiel aliado de Siria.

El cese al fuego, que formalmente entró en vigor el jueves, es el centro del plan de paz de Annan, y busca terminar con más de un año de violencia que ha dejado más de 9.000 puertos, de acuerdo con Naciones Unidas. Otro objetivo es iniciar negociaciones que incluyan a todas las partes en Siria sobre el futuro político del país.