Un alto directivo de la Asociación Nacional del Rifle acusó el sábado a la prensa nacional de sensacionalismo en el caso de la muerte de Trayvon Martin y de ignorar otros crímenes que ocurren todos los días.

El vicepresidente ejecutivo de la asociación (NRA por sus siglas en inglés), Wayne LaPierre, no mencionó el caso de Martin directamente durante su discurso en la reunión anual del grupo en St. Louis, sino que acusó a la prensa de "reportajes sensacionalistas desde la Florida".

Martin, de 17 años, estaba desarmado cuando fue muerto de un tiro el 26 de febrero en Sanford, Florida, por un voluntario de una patrulla vecinal, George Zimmerman, quien alegó defensa propia.

Inicialmente la policía no acusó a Zimmerman, lo que desencadenó protestas en todo el país. Pero la semana pasada, fue acusado de asesinato en segundo grado.

El caso ha suscitado nueva atención sobre las leyes de defensa propia que dan amplios derechos a usar fuerza mortífera sin tener que retirarse de una pelea. La NRA apoya firmemente dichas leyes que están en efecto en unos 30 estados.

Hasta el sábado, LaPierre se había negado a comentar el caso de Martin, citando la necesidad de conocer todos los hechos. Durante la reunión de la NRA calificó a la prensa de "desgracia nacional". LaPierre afirmó que los delitos violentos son parte de la vida cotidiana en toda ciudad estadounidense.

"Pero a la prensa no le importa", afirmó LaPierre. "Las víctimas de todos los días no son celebridades. No aumentan la audiencia, no consiguen patrocinadores. Pero lo consiguen los reportajes sensacionalistas desde la Florida. Después de una de las muchas tragedias diarias de la Florida, mi teléfono no ha dejado de llamar" con consultas de periodistas.

Algunos partidarios del control de las armas han aludido al incidente de la Florida para renovar el debate. Funcionarios de la Campaña Brady para Prevenir la Violencia de las Armas prometieron usar el caso para oponerse a un proyecto de legislación federal que obligaría a los estados con leyes estrictas de armas a reconocer los permisos de armas ocultas concedidos en otros estados con menores requisitos.

"George Zimmerman es la NRA", sentenció el presidente del grupo, Dan Gross, en una declaración esta semana. "Y la ley de la Florida de 'disparar primero y preguntar después', y la mentalidad paranoide que promueve son productos de la visión de la NRA para Estados Unidos, en que casi cualquier puede conseguir y usar un arma casi donde quiera".

La NRA, con millones de afiliados, constituye un grupo poderoso de cabildeo contra cualquier proyecto de controlar las ventas de armas. Se apoya en la controvertida Segunda Enmienda de la Constitución, la cual dice que no se puede limitar el derecho del pueblo a portar armas.