La federación italiana de fútbol suspendió los partidos del fin de semana de todos sus campeonatos por la muerte el sábado del volante del Livorno, Piermario Morosini.

La suspensión de las competencias la anunció el director general de la federación, Antonello Valentini, y entra inmediatamente en vigor a partir de Milan-Genoa que se disputaba el sábado.

También se suspendieron los encuentros de la Serie B.

Morosini falleció tras sufrir un infarto durante un partido contra Pescara por la Serie B, informó el cardiólogo Edoardo De Blasio del hospital Spirito Santo en Pescara, donde fue llevado el futbolista.

Morosini, de 25 años, cayó al césped a los 31 minutos y recibió atención médica urgente en la cancha. El mediocampista llegó al Livorno cedido a préstamo por Udinese.

Los jugadores se dieron cuenta de inmediato de la gravedad de la situación y dieron muestras de dolor, llanto y desesperación, al igual que el público en las gradas.

Giampaolo Pozzo, presidente del Udinese, dijo que es "una de las jornadas más tristes de mi carrera, en mis 26 años (en el fútbol) no recuerdo una tragedia como esta".

"Morosini fue siempre un joven serio, educado, muy profesional, todos lo queríamos. Nos sentimos todos muy mal, el equipo y el entrenador no querían jugar, según señalaron antes que se conociera la decisión de la federación", afirmó Pozzo en una conferencia de prensa.

Directamente desde Udine, donde el sábado deberían jugar Udinese-Inter, el capitán nerazzurro Javier Zanetti, en nombre de todo el equipo, transmitió sus condolencias por la muerte de Morosini.

"Estamos trastornados por lo que le ha pasado a Morosini. Ha pasado algo increíble y es comprensible que se hayan suspendido todos los partidos de esta jornada. En nombre de todos mis compañeros, abrazamos a sus personas más queridas", manifestó el jugador argentino.

El presidente del Livorno, Aldo Spinelli, dijo que estaba viendo el partido desde su casa y "cuando vi llorando a todos nuestros jugadores, me di cuenta de la gravedad de la situación".

"Piermario había llegado en enero del Udinese y no había jamás dado alguna señal de malestar, estaba siempre en gran forma, ha sido una gran tragedia", manifestó.

En una entrevista, Morosini había dicho "he dado siempre todo en la cancha para realizar el sueño de mis padres", quienes murieron cuando tenía sólo 17 años.

"Son cosas que te cambian la vida y al mismo tiempo te meten en el cuerpo tanta rabia y te ayudan a dar siempre todo para cumplir lo que era un sueño también de mis padres", había expresado.