Sebastian Vettel esperaba repuntar luego de un comienzo de temporada inusualmente malo para el bicampeón mundial de la Fórmula Uno.

Sin embargo, necesitará realizar una carrera extraordinaria el domingo en el Gran Premio de China luego de clasificarse 11ro, su peor lugar en la parrilla desde el Gran Premio de Brasil en octubre de 2009.

Este fue el más reciente traspié para el piloto alemán de Red Bull, que llegó segundo en la primera carrera del año en Australia y no sumó puntos en el GP siguiente en Malasia. Vettel marcha sexto en el campeonato mundial.

El año pasado, Vettel logró las poles en Australia y Malasia, y ganó ambas carreras. También consiguió la pole en Shanghai, donde terminó segundo detrás de Lewis Hamilton de McLaren.

Vettel dominó la temporada de 2011 de principio a fin, ganando seis de las ocho primeras carreras, y subió al podio 17 veces.

El germano expresó desilusión por su desempeño en la clasificación del sábado, pero todavía no da la temporada por perdida.

"Mañana tenemos una carrera larga, y el vehículo se sintió bien, así que mañana debemos tener un mejor ritmo de carrera", comentó. "No fuimos lo suficientemente rápidos y tenemos que aceptarlo. Mañana largamos (11ros) y veremos qué podemos hacer desde allí".

Vettel decidió no utilizar el nuevo sistema de tubo de escape que su compañero Mark Webber colocó en su vehículo este fin de semana, ya que reduce la carga aerodinámica. Pero indicó que ese no fue el motivo para sus malos tiempos.

"Es fácil dar excusas, pero ayer estuve contento con el vehículo y por eso decidí dejarlo igual", señaló. "Estuve contento con las vueltas que di en la clasificación. No hubo errores, pero no fueron lo suficientemente rápidas. Es así de sencillo".

Vettel ha insinuado todo el año que Red Bull tiene problemas. Esta semana, comentó que el balance del bólido no era tan bueno como en 2011.

"No diría que estamos perdidos", agregó. "Los problemas del vehículo son muy distintos y mayores que el año pasado, cuando entendíamos el vehículo muy bien".