Con el debate sobre la incorporación de Cuba en un punto muerto e interrogantes sobre la asistencia del presidente de Venezuela Hugo Chávez, mandatarios del hemisferio tenían previsto comenzar el sábado la VI Cumbre de las Américas.

La cumbre, que se extenderá hasta el domingo, ha estado antecedida por un debate de los cancilleres, algunos de los cuales anunciaron la víspera que no entregarían a los presidentes un texto de declaración final para su consideración y aprobación.

Los ministros del Exterior de Venezuela Nicolás Maduro, de Argentina Héctor Timerman y de Uruguay Luis Almagro dijeron que un veto de Estados Unidos y Canadá a un texto sobre Cuba echó por tierra la negociación de la declaración final.

"Lamentablemente, Estados Unidos y Canadá vetaron unos artículos... No habrá declaración final", manifestó Timerman a los periodistas el viernes por la noche cuando se conoció que una docena de agentes del servicio secreto estadounidense fue enviada de regreso a casa presuntamente por conductas impropias que involucraban a prostitutas.

Agregó que "no vamos a elevar los cancilleres a los presidentes una declaración vetada".

Timerman dijo que como no había texto de declaración final tampoco había un pronunciamiento sobre el viejo reclamo de Argentina al Reino Unido por la soberanía de las islas Malvinas. Sin embargo, aclaró que sobre el tema Malvinas no hubo veto, sino que simplemente no había un texto final que incluyera eso y el resto de los temas.

La versión sobre Cuba fue ratificada por Almagro y Maduro, aunque no se pudo obtener la versión de otros ministros, como la colombiana María Angela Holguín.

No obstante, Almagro dejó abierta la posibilidad de que los presidentes retomen el tema y logren un acuerdo cuando comiencen su reunión el sábado a las 1700GMT.

En la jornada "los presidentes... pueden retomar todos los asuntos", expresó Almagro.

Como en las cumbres todos los párrafos de la declaración final son negociados y finalmente el texto se adopta por consenso entre los 34 países, un sólo veto puede crear un obstáculo para conseguir ese acuerdo general.

De los 34 países sólo está ausente Ecuador porque su presidente Rafael Correa decidió no asistir en solidaridad con Cuba, que no es invitada a estos foros porque dentro de las reglas de la cumbre figura que sólo participen gobiernos democráticos.

Pero entre los países de la región creció en las últimas semanas un coro a favor de que la isla pueda participar. Entre los que apoyan la incorporación de Cuba está el mandatario venezolano, quien es esperado en este balneario del Caribe colombiano.

Chávez y algunos de sus voceros han dicho que la participación del dirigente dependerá de lo que diga su equipo médico que lo trata de un cáncer.

Antes de la cita de Cartagena, varios mandatarios latinoamericanos manifestaron que esta podría ser la última Cumbre de las Américas sin la participación de Cuba, cuya exclusión ya emergió como un foco de tensión.

Cuba está excluida de estas cumbres desde que se realizó la primera en 1994, mientras líderes de distintos países, incluyendo al anfitrión Juan Manuel Santos, han expresado su deseo y voluntad de que ésta sea la última sin la presencia de La Habana.

Pero el presidente de Estados Unidos Barack Obama, quien busca su reelección en los comicios de noviembre, ha sostenido que no es Washington sino la propia política de La Habana la que la excluye.

"Lo que impide que Cuba sea un miembro completo de la comunidad internacional no es Estados Unidos, es su propia práctica, que es contraria a los principios universales", dijo el mandatario estadounidense en una entrevista publicada el sábado en el diario colombiano El Espectador.