Una moneda siempre tiene dos caras. Mientras algunas organizaciones pugnan porque se prohiba la fiesta taurina en México, el ex novillero y periodista Antonio Santos intenta hacerle entender al público porqué los aficionados taurinos aprecian esta disciplina, a través de un reality show que puede verse en todo el mundo por Internet.

"El toreo es un arte en movimiento, como la danza; si no conoces los movimientos no vas a crear arte. Esa es la esencia, con la salvedad de que el torero puede morir", dijo Santos a la AP en una entrevista telefónica reciente.

"La otra faena" se transmite desde 2006 por un canal local de la ciudad norteña de Saltillo, en Coahuila, el canal 7 de RCG, pero a partir del 11 de marzo comenzó con el reality show que además puede verse en vivo por su cibersitio, http://www.rcg.com.mx/, todos los domingos a las 10:30 de la mañana (1530 GMT).

Allí, 27 participantes amateur que incluyen dos niños — Valeria Dávila, de 7 años, y Rodrigo Medina, de 10 — aprenden de Santos cómo mover el capote y la muleta y se enfrentan a becerros. Al final sólo seis participarán en un festival de exhibición que se desarrollará en el marco de la feria local, aún sin fecha definitiva pero prevista para finales de julio y que dará por terminado el reality show.

"Aquí no van a aprender a matar ni a picar", explicó el ex novillero de 38 años. "La fiesta de los toros es un arte en movimiento, ellos van a aprender esos movimientos. Como son amateurs, muchos de ellos no quieren ser toreros, lo hacen como quien sueña aventarse en paracaídas, entonces no van a matar a los becerros".

Los seis protagonistas del festival taurino serán elegidos por votación del público en la página web del programa o por teléfono durante las transmisiones en vivo, y según la evaluación de un panel de jueces.

Sobre las protestas antitaurinas, que incluyó una marcha en Saltillo del organismo Anima Naturalis el pasado 23 de octubre, Santos recalcó que la tauromaquia es un arte e invitó a los involucrados a centrar los debates en los reglamentos que los rigen.

Por ejemplo, actualmente cuando el torero no mata al animal a la primera estocada insiste el movimiento hasta que termina con su vida. A decir de Santos, esto puede ocasionar una escena bizarra y mayor sufrimiento al toro, por lo que propone que el matador tenga sólo una oportunidad para ultimar a su rival y, de no lograrlo, que el toro sea regresado a los corrales.

"El tema de las banderillas también debe actualizarse", agregó. "Las banderillas se usaban para mermar la fuerza del toro y dejarlo listo para la lidia, pero los caballos salían sin protección y los mataban, por eso les encajaban las banderillas. Ahora ya salen con protección, además los toros ya no son tan fuertes y bravos como antes, así que ya no se necesitan".