Los precios de la gasolina volvieron a subir en marzo, aunque con menos fuerza, lo que mantuvo la inflación en Estados Unidos en una tónica generalmente manejable, según las autoridades.

El índice de precios al consumidor aumentó en marzo un 0,3%, informó el viernes el Departamento del Trabajo, frente al 0,4% en febrero.

Con la exclusión de la energía y los alimentos, bienes de utilización masiva, la llamada inflación subyacente aumentó en marzo un 0,2%.

La inflación ha disminuido y las autoridades confían en que seguirá siendo baja, tras alcanzar el año pasado el 3,9%.

La inflación subyacente ha aumentado un 2,3% en los últimos 12 meses, frente al objetivo del 2% de la Reserva Federal.

Los precios son "benignos y seguramente lo seguirán siendo por algún tiempo", dijo el economista Ian Shepherdson, de la firma High Frequency Economics.

Una inflación baja permite a los consumidores mayores gastos discrecionales, lo que fomenta el crecimiento económico y concede a la Fed mayor amplitud para mantener bajas las tasas de interés.

Los precios de la gasolina siguen siendo caros y en marzo aumentaron un 1,7% frente al 6% de febrero.

La semana pasada, el premio promedio por galón (3,79 litros) de gasolina bajó 4 centavos a 3,90 dólares.

Pese al aumento de la contratación laboral, el desempleo sigue siendo elevado y pocos trabajadores reciben ahora aumentos salariales. Por ello, muchos detallistas no pueden cobrar más sin correr el riesgo de perder clientes y ventas.

Los precios de los alimentos volvieron a subir el mes pasado pero van camino de moderarse tras los espectaculares aumentos del año pasado.

Una inflación baja puede beneficiar la economía, ya que anima a las empresas y consumidores a invertir y gastar más y antes. De otro modo, la inflación reduciría su poder adquisitivo.

Empero, pocos trabajadores han recibido aumentos salariales, por lo que el repunte de la inflación, por modesto que sea, es un desafío para casi todos los estadounidenses. El promedio salarial por hora, ajustado por la inflación, bajó por tercer mes consecutivo, anunció el viernes el departamento.

El presidente de la Fed, Ben Bernanke, ha reconocido que el encarecimiento de la gasolina ha fomentado la inflación, pero cree que se trata de un fenómeno temporal.

El encarecimiento de las camionetas pickup contribuyó más de un tercio al aumento de la inflación subyacente. La alimentación se disparó otro 0,2%, debido especialmente al alza en los precios de verduras y hortalizas.

La contención de la inflación permite a la Reserva Federal mantener en casi cero sus tasas de interés a corto plazo hasta finales del 2014.

En los últimos 12 meses, los precios al por mayor han aumentado un 2,8%, la menor cuantía desde junio del 2010, frente al 7,1% del pasado julio, cuando el encarecimiento de la gasolina y los alimentos fue la razón principal del alza. En el mismo periodo la inflación subyacente aumentó un 2,9%.