Filipinas y China acordaron el viernes dejar a un lado sus protestas diplomáticas para mitigar las tensiones sobre un enfrentamiento naval en el disputado Mar del Sur de China, dijo un alto diplomático filipino.

Asimismo, China retiró una de los tres barcos de vigilancia en el banco de arena de Scarborough al noroeste de Filipinas, dijo ante reporteros Albert del Rosario, secretario de Asuntos Exteriores de Filipinas. Pero el estancamiento continuó con otros dos navíos chinos frente a un barco de la guardia costera filipina.

Del Rosario dijo que la embajadora de China presentó su propia propuesta para finalizar el enfrentamiento, el cual empezó a principios de semana cuando los botes chinos evitaron que la fuerza naval filipina detuviera a pescadores chinos que supuestamente pescaban de manera furtiva.

Ambos bandos reclaman como propio el inhabitado lugar con forma de herradura que está a 200 kilómetros (120 millas) de la provincia de Zambales, la costa más cercana de Filipinas.

El enfrentamiento de cuatro días ha revivido la preocupación de un posible conflicto en el Mar del Sur de China, uno de los pasos más transitados del mundo que también tiene un sinnúmero de reivindicaciones territoriales, la más notable la de las Islas Spratly al sur del banco de arena.

Las disputas se han convertido en un enfrentamiento incómodo desde el último enfrentamiento importante, que involucró a China y Vietnam y dejó más de 70 marineros vietnamitas muertos en 1988.

Los islotes y arrecifes de coral son reclamados por China, Filipinas, Vietnam, Brunei, Malasia y Taiwán. Son sitios ricos en pesca y se cree que contienen reservas de petróleo y gas.