Las autoridades de seguridad pública reconocieron que el grupo de narcotraficantes mexicanos Los Zetas, han incursionado a El Salvador para tratar de reclutar pandilleros locales, pero negaron que se trata de algo de gran magnitud.

"Aquí en El Salvador no se está dando ese fenómeno", dijo en conferencia de prensa el ministro de Justicia y Seguridad Pública, el general David Munguía Payés, aunque en seguida reconoció que "hayan habido algunas relaciones" entre las pandillas y Los Zetas.

El militar señaló que "desde el 2010 nosotros advertimos que había incursiones de los Zetas para tratar de reclutar gente, y que había algunos pandilleros que habían sido adiestrados en el Petén (Guatemala)", pero rechazó que "haya un reclutamiento masivo o que ingresen aquí los carteles".

Por su parte el director de la policía nacional civil, general Francisco Salinas, aseguró que el ministro de Gobernación de Guatemala Mauricio López Bonilla ha negado esa información.

Agregó que el ministro López Bonilla "decía que la inteligencia policial, la inteligencia militar y la inteligencia del Organismo de Inteligencia de Estado, no tenían ninguna información que aseverara esa información".

Pero en Guatemala las autoridades han dicho que Los Zetas, que controlan zonas rurales de algunas provincias guatemaltecas, están reclutando a pandilleros de la Mara Salvatrucha para entrenarlos en campos paramilitares.

"Los Zetas quieren que los Maras generen caos en ciudad de Guatemala, capital del país, para que distraigan las acciones y recursos de las autoridades y así aseguren el control de corredores terrestres rurales usados para el trasiego de estupefacientes con el apoyo de la inteligencia proveída por una sofisticada estructura criminal local, dijeron autoridades guatemaltecas a The Associated Press.

Por otra parte Munguía Payés reconoció que la tregua entre las pandillas Mara Salvatrucha MS13 y el Barrio 18, logrado con la mediación de la iglesia católica, ha contribuido en la reducción de los homicidios, pero afirmó que en gran parte se debe al trabajo preventivo y represivo que está desarrollando la policía y el ejército.

"La disminución de los homicidios se debe básicamente a una serie de acciones de carácter estratégico, operativo y táctico", argumentó.

Por su parte el subdirector general de la policía, Mauricio Ramírez Landaverde, detalló que entre el 1 de enero al 31 de marzo, han sido cometidos 1.032 homicidios, comparados con los 1.197 del año pasado, lo que representa una reducción de 65 homicidios menos, equivalente a una baja del 5,4%.

Confirmó que enero y febrero fueron los meses más violentos con 411 y 402 homicidios, mientras que en marzo, la cantidad de muertes violentas se redujo a 255.

La tendencia a la baja fue notoria dos días antes de las elecciones municipales y legislativas del 11 de marzo, cuando comenzó la tregua entre las pandillas.

Ramírez Landaverde señaló que de una cifra de 14 homicidios diarios, hasta el 11 de abril, el promedio era de 5,8 casos diarios, y que de continuar la tendencia, al final del mes tenderían un aproximado de 175 muertes violentas.