El ministro de Salud de Bolivia es el centro de una guerra mediática con sus colegas médicos que lo acusan de haber obtenido su título universitario en 27 años.

Juan Carlos Calvimontes no negó la denuncia y explicó que la pobreza en que vivía lo obligó a suspender sus estudios para trabajar, ahorrar dinero y regresar a la universidad pública.

La campaña agregó un nuevo ingrediente a la huelga que mantienen desde hace dos semanas miles de médicos de los servicios estatales que se oponen a un aumento de su jornada laboral de seis a ocho horas diarias.

La ampliación de la jornada de trabajo fue decretada por el presidente Evo Morales a pedido de los sindicatos que lo respaldan y Calvimontes se puso al frente para aplicarla. Pero los médicos rechazan incrementar su jornada laboral sin una compensación salarial que el gobierno rechaza.

La protesta colapsó la atención médica en hospitales públicos y del seguro social donde sólo se atienden emergencias y ha puesto en jaque la deficiente calidad del servicio.

La campaña contra Calvimontes, en el cargo desde enero, llegó al escarnio público el martes cuando médicos en protesta salieron a marchar a las calles con un par de burros por delante.

"No es delito ser pobre, no es delito trabajar para estudiar", replicó Calvimontes, de 47 años, y aseguró que la campaña de sus colegas busca desprestigiarlo.

Inicio la carrera de medicina en 1981 en la universidad pública de Chuquisaca en el sur y la concluyó en 2007 en Santa Cruz, en el oriente.

Estudios de la Universidad Mayor de San Andrés en La Paz, estatal y la más importante del país, indican que el promedio de permanencia de sus estudiantes está entre siete y diez años, entre otros factores por trabas burocráticas.