Luego de un torneo Clausura mexicano dpara el olvido, el entrenador de Pumas Guillermo Vázquez, admitió el jueves estar consciente de que peligra su trabajo.

Los Pumas están prácticamente fuera de la liguilla por el título cuando restan tres fechas para el final de la fase regular.

Apenas han ganado sólo uno de sus últimos 10 partidos y con 12 unidades son 15tos entre los 18 equipos. Asi que, además de precisar victorias en los tres últimos partidos, necesitan de otros resultado para poder avanzar como uno de los ocho mejores.

"Quiero esperar hasta el final y no quiero adelantarme a nada, quiero cumplir mi contrato como un profesional y empezaremos a definir las situaciones", dijo Vázquez en una rueda de prensa. "Nadie tiene un seguro en el equipo y después de este rendimiento, cualquiera podría salir".

Vázquez dirige a los Pumas desde hace un par de años y consiguió el título del Apertura 2011, pero este semestre el equipo ha tenido una de sus peores temporadas en años.

"Es un torneo malo, no se pudo lograr continuidad en el juego ni puntos para poder clasificar, realmente fue un torneo que no esperábamos", dijo Vázquez. "Viendo lo positivo, hemos tenido la participación de muchos jóvenes que han tenido su oportunidad y han mostrado que tienen condiciones".

Desde hace tres años, la dirigencia de los universitarios optó por una política de no fichar refuerzos para darle oportunidad a sus jóvenes de inferiores, pero esta temporada sus juveniles no rindieron como se esperaba y los veteranos aportaron muy poco.

En la 15ta fecha, los Pumas enfrentan el sábado a Atlante, otro equipo que está casi eliminado y pensando en la próxima temporada.