El museo del Louvre, cuyos orígenes datan del siglo XVIII, se acercó a la modernidad con sus nuevas guías electrónicas creadas en asociación con la japonesa Nintendo.

Las guías usan las consolas para videojuegos 3DS con pantalla táctil y sirven como apoyo audiovisual para los millones de visitantes que se adentran en las laberínticas salas de la institución.

Anunciada como una innovación sin precedentes para un museo, la guía presentada esta semana incluye 700 archivos de obras célebres como la Venus de Milo, la Victoria de Samotracia o la Mona Lisa, aunque es sólo una fracción de las cerca de 35.000 obras exhibidas en el recinto.

Las guías electrónicas, tanto para navegación como informativas, ofrecen vistazos virtuales de los toques artísticos que difícilmente se pueden notar a simple vista, como los pequeños detalles en los enormes cuadros en las paredes del Louvre. Las consolas también utilizarán gran parte de la información que había en las viejas audio guías del museo, ahora engavetadas.

Unir el museo más prestigioso de Francia con la empresa japonesa detrás de videojuegos como Donkey Kong, Mario Bros. y Zelda podría parecer extraño y algunos consideran que las guías electrónicas son una vitrina para Nintendo. Pero el Louvre afirma que debe adaptarse a los cambios de la actualidad para acercarse al público más amplio posible.

A lo largo de los años el Louvre ha generado controversia con algunas de sus innovaciones, incluyendo la pirámide de cristal creada por el arquitecto chino-estadounidense I.M. Pei en su entrada o el intercambio de piezas de su enorme colección a países ricos como los Emiratos Arabes Unidos, que inaugurará un museo afiliado al Louvre en 2015.

Pero lo más importante es que la consola busca servir al grueso de los visitantes del Louvre. El museo recibió 8,9 millones de visitantes el año pasado y más de la mitad eran menores de 30 años, mientras que dos tercios eran extranjeros.

Las guías, por ahora disponibles en siete idiomas, cuestan 5 euros (6,50 dólares), aparte de los 10 euros (13 dólares) que se pagan por una admisión regular. Pronto estarán disponibles en lenguaje de señas en francés.

Con sólo apretar un botón los visitantes pueden volar sobre estatuas de Miguel Angel o acercarse hasta ver las pequeñas fisuras en la cara de la Mona Lisa, algo que resulta imposible en las abarrotadas salas.

La consola también es práctica para apreciar la parte superior del "Las bodas de Caná" de Veronese, de 60 metros cuadrados (645 pies cuadrados), que está frente a la Mona Lisa. Los detalles del enorme cuadro pueden verse fácilmente en la pantalla y compararse con la pintura real.

La mayor aportación de las consolas es quizá que ayudan a que los amantes del arte encuentren su camino. Los visitantes pueden saber dónde están parados con un diagrama de las salas en una de las dos pantallas de la consola que constantemente indica dónde uno se encuentra. Un menú les permite buscar las 50 obras más populares del museo y también les puede ayudar a crear una ruta para llegar a ellas. Otra de las herramientas es un paseo por "las obras maestras".

El director general de Nintendo en Francia, Stephan Bole, insistió en que la consola no busca substituir una visita en persona al museo, pues lo virtual no es igual a ver las obras en persona.

"El 3DS es para ayudar en una visita que sigue siendo real. Hay que ver las pinturas para apreciarlas", dijo en entrevista telefónica. "Queremos complementar la visita real".