El enviado internacional Kofi Annan dijo el jueves al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas que, pese a la frágil tregua en Siria, el gobierno de ese país no ha cumplido con la demanda del consejo de retirar las tropas y las armas pesadas de ciudades y pueblos.

La embajadora estadounidense Susan Rice, actual presidenta del consejo, dijo que Annan comunicó al consejo que "las fuerzas y armas sirias permanecen en y alrededor de centros de población", e instó a los miembros a demandar que el presidente sirio Bashar Assad ordene el repliegue de sus fuerzas a sus cuarteles.

Annan también pidió al Consejo de Seguridad que autorice rápidamente el despacho de un equipo de avanzada de la ONU para supervisar la tregua, en anticipo al despliegue de una misión de observación más numerosa. El embajador de Sudáfrica ante la ONU, Baso Sangqu, dijo que las discusiones sobre el texto de una resolución de la ONU comenzarían el jueves por la tarde y algunos diplomáticos manifestaron que podría ser adoptada el viernes.

El embajador de Siria ante la ONU, Bashar Ja'afari, reiteró a la prensa que su gobierno está comprometido al éxito de la misión de Annan e insistió en que "hemos cumplido ya" con el requisito en su plan de seis puntos de retirar soldados y equipos.

Sin embargo, Rice puntualizó que el embajador sirio no estaba en la sala del Consejo de Seguridad durante el reporte de Annan a puertas cerradas ni oyó la evaluación del enviado de la misión conjunta ONU-Liga Arabe. Atribuyó a Annan haber dicho que soldados y equipos sirios "deben volver a sus cuarteles lo antes posible".

En una declaración difundida antes de su videoconferencia desde Ginebra, Annan se manifestó "alentado" de que el cese de fuego pareciera mantenerse. Según Rice, Annan dijo al consejo que había recibido informes no confirmados de algunos hechos de violencia en ciertas ciudades después que el cese de fuego entró en vigencia a las 6 de la mañana, pero agregó que esto no era inusual en las primeras horas de un cese de hostilidades.

Los embajadores de Rusia y China, cuyos países han respaldado al gobierno de Assad, calificaron el alto de fuego sirio como un paso importante y dijeron que apoyaban la puesta en práctica de todos los puntos del plan de Annan, incluso el retiro de soldados y equipo.