Las democracias más industrializadas del mundo exigieron el jueves que Siria cumpla con la totalidad del plan auspiciado por la ONU para poner fin a más de un año de violencia, y advirtieron a Irán y Corea del Norte que no se involucren en actos de provocación.

En momentos en que la situación en Siria sigue siendo incierta y Corea del Norte está a punto de lanzar un misil balístico antes de las conversaciones cruciales con Irán sobre su programa nuclear, el bloque del Grupo de los Ocho instó a la rápida resolución a los tres apremiantes asuntos.

El G8 acogió un aparente cese del fuego entre el gobierno sirio y las fuerzas de la oposición, pero advirtió que la pausa en las hostilidades es sólo un primer paso para poner fin a la crisis.

Asimismo, renovó la amenaza de llevar a Corea del Norte al Consejo de Seguridad de la ONU para posibles sanciones si sigue adelante con el lanzamiento de un satélite, mientras que desafió a Irán a demostrar su seriedad al abordar las preocupaciones sobre sus intenciones atómicas en las conversaciones del fin de semana con los cinco miembros permanentes del Consejo y Alemania.

Hablando en nombre del G8, tras la reunión de dos días de sus ministros de Relaciones Exteriores en Washington, la secretaria de Estado estadounidense Hillary Rodham Clinton dijo que si bien la tregua siria parecía mantenerse "al menos por el momento", el régimen del presidente sirio Bashar Assad no estaba cumpliendo con otras partes de la iniciativa del ex jefe de la ONU, Kofi Annan.

El plan de Annan busca poner fin a más de un año de derramamiento de sangre que ha provocado la muerte de más de 9.000 personas.

"Si se mantiene, un alto el fuego es un paso importante, pero representa sólo uno de los elementos del plan del enviado especial", dijo Clinton a reporteros en el Departamento de Estado, al tiempo que afirmó que el gobierno de Assad aún no ha retirado las tropas de las ciudades ni aceptado una transición política.

"El plan de Annan no es un menú de opciones, es un conjunto de obligaciones", añadió. "La carga del cumplimiento pleno y visible de todas estas obligaciones sigue dependiente del régimen. No pueden escoger y elegir. Para que tenga sentido, este evidente cese de la violencia debe conducir a un proceso político creíble y una transición democrática pacífica e inclusiva".

"Nuestro primer imperativo es probar el compromiso" del gobierno con el plan de Annan, dijo.

El G8 incluye a Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos. Todo firmaron en respaldo de los conceptos básicos de los comentarios de Clinton. Sin embargo, Rusia, que junto con China ha bloqueado la acción de la ONU sobre Siria, se opone a la demanda estadounidense de que Assad deje el poder.