El ex jefe de los servicios de espionaje de Hosni Mubarak dijo en una entrevista publicada el jueves que decidió lanzarse como candidato a la presidencia para evitar que los islamistas conviertan a Egipto en un "Estado religioso" y advirtió que si así fuera, el país quedaría aislado internacionalmente.

Los comentarios de Omar Suleiman vertidos a un semanario se difundieron apenas horas antes de que el Parlamento, dominado por islamistas, aprobara una ley que suprime los derechos políticos de ex altos funcionarios del régimen de Mubarak durante 10 años.

La iniciativa fue elaborada al vapor esta semana con la esperanza de impedir que Suleiman, quien fungió brevemente como vicepresidente de Mubarak, compita por la presidencia.

La ley sólo entrará en vigencia si la junta militar que tomó el poder tras la salida de Mubarak hace 14 meses la ratifica.

Los generales aún no se pronuncian públicamente sobre el tema, pero es improbable que avalen o rechacen la iniciativa antes de que la comisión electoral emita una lista final de candidatos presidenciales, lo cual se espera para este mes.

Las decisiones de la comisión electoral no son apelables.

El conflicto entre Suleiman y los islamistas dirigidos por la Hermandad Musulmana, de extracción fundamentalista, es el más reciente en una serie de crisis políticas que asedian a Egipto conforme se acerca el fin de un turbulento periodo de transición hacia un régimen civil. La elección presidencial está programada para el 23-24 de mayo, y la posible segunda vuelta para 16-17 de junio. El ganador será anunciado el 21 de junio, menos de dos semanas antes del plazo fijado para el 1 de julio para que renuncien los militares.

Omar Suleiman dijo al periódico El-Fagr que el candidato presidencial de la Hermandad "horrorizaba" a los egipcios.

La postulación de Jairat el-Shater, uno de los líderes del grupo, fue contraria a un compromiso previo de la Hermandad de no presentar un candidato.

En la entrevista, Suleiman dijo que la Hermandad ya controla casi la mitad de los escaños del Parlamento y es el bloque más numeroso de la cámara. Advirtió que el grupo controlaría todas las instituciones del Estado si gana la presidencia.

"Si Egipto cae bajo el régimen de grupos (islamistas), sufrirá aislamiento y su pueblo sufrirá por la incapacidad de comunicarse con otros", dijo.

La Hermandad y otros islamistas suman una mayoría de 70% en la cámara legislativa.

"El Estado entero está en un predicamente, en especial luego de que la Hermandad decidió postular a uno de sus líderes a la presidencia luego de haber prometido que no lo haría", dijo Suleiman, de 75 años.

"Ese cambio causó pavor en las almas de los miembros de la sociedad egipcia. Si el candidato de la Hermandad gana la elección presidencial, Egipto se convertirá en un Estado religioso".