El primer ministro Vladimir Putin tildó el miércoles a la OTAN de una "reliquia de la guerra fría", pero dijo que Rusia debería seguir respaldando la misión de la alianza en Afganistán.

Putin, que ganó un tercer mandato presidencial el mes pasado, defendió el plan gubernamental de ofrecer a la OTAN una nueva instalación logística en territorio ruso para facilitar el tránsito de cargamento militar con destino y procedente de Afganistán.

"Redunda en nuestro interés nacional ayudar a mantener la estabilidad en Afganistán", dijo Putin a los legisladores preocupados ante la posibilidad de que una instalación de la OTAN en Rusia amenace su seguridad.

Moscú ha proporcionado a Estados Unidos y otros miembros de la OTAN corredores aéreos y ferroviarios a y desde Afganistán — un nexo particularmente importante desde que Pakistán bloqueó parcialmente el paso de suministros por su territorio tras el bombardeo de la alianza que mató a 24 soldados fronterizos paquistaníes en noviembre.

El nuevo acuerdo, que es ahora considerado por el gobierno ruso, facilitaría por primera vez el establecimiento de una instalación logística en la ciudad de Ulyanovsk, junto al Río Volga, para tropa y carga en territorio ruso.

Putin dijo que aunque Rusia considera la alianza una reliquia de la guerra fría y ha criticado algunas de sus actuaciones, reconoce como cruciales los pasos dados por la OTAN en Afganistán para sus propios intereses de seguridad, evitando que la inestabilidad se extienda a las antiguas repúblicas soviéticas del Asia Central.

"Estamos interesados en que la situación de allí siga controlada, y no queremos que nuestra tropa combata en la frontera de Afganistán con Tayikistán", dijo Putin. "debemos ayudarles a estabilizar la situación en Afganistán, o tendremos que hacerlo por nuestra cuenta".

Indicó que la nueva instalación logística no será una base militar, sino una simple oferta a la OTAN de contar con una escala de tránsito.