El primer ministro y próximo presidente de Rusia, Vladimir Putin, se comprometió el miércoles a mejorar el clima de inversión, que no es propicio para los negocios, y consideró esta medida crucial para el desarrollo del país.

Putin dijo que su gobierno presentará a fin de año una legislación para que Rusia tenga un ambiente amigable de negocios y para crear una oficina defensora de los derechos de los inversionistas.

"No lograremos abordar ningún problema en la economía o la esfera social a menos que arreglemos la situación con el clima de negocios", señaló Putin en su discurso anual ante el Parlamento.

El producto interno bruto de Rusia creció en 2011 un 4,3%, pero el país registró una fuga de capitales equivalente a 84.000 millones de dólares, una señal de la disminución de la confianza de los inversionistas locales y extranjeros hacia el futuro de la economía nacional.

Los hombres de negocios se han quejado por mucho tiempo de corrupción y burocracia generalizada, aspectos que inhiben la inversión.

El mandatario saliente Dmitry Medvedev había convertido el clima de inversión en un tema del primer orden durante su gobierno, pero sus políticas no lograron resultados tangibles.

Putin, presidente de Rusia de 2000 a 2008, fue elegido en los comicios de marzo para un tercer periodo como jefe de estado.

Ganó las elecciones en medio de una oleada sin precedentes de protestas callejeras derivadas de las acusaciones de fraude generalizado en los comicios parlamentarios de diciembre.

Horas antes de su discurso, varios activistas de la oposición fueron detenidos afuera del edificio del Parlamento cuando intentaban efectuar una protesta no autorizada.

En referencia a las movilizaciones opositoras, Putin exhortó a todos los partidos políticos a que trabajen juntos por el bien del país y señaló que la unidad es necesaria para lograr el objetivo compartido del desarrollo.