Casi al iniciar su gestión, Felipe Calderón ofreció vistar Cuba pero tras seis años de un tira y afloja a nivel diplomático con la isla, el presidente mexicano cumplió el miércoles sus planes y resaltó que le interesa encontrar "coincidencias" y no "diferencias" en los vínculos bilaterales.

"Mi visita obedece a la cercanía, hermandad y amistad que existe entre el pueblo de México y el de Cuba", dijo Calderón en una declaración leída a su arribo al aeropuerto José Martí, donde lo espero el vicecanciller Rogelio Sierra.

Las relaciones binacionales durante la última década estuvieron salpicadas por incidentes que incluyeron el retiro mutuo de embajadores y amagues de ruptura hasta comentarios del ex mandatario Fidel Castro sobre el supuesto fraude electoral en los comicios que llevaron a la presidencia al ahora visitante mexicano.

"Sé que esta visita...traerá beneficios para ambos pueblos", expresó Calderón, quien tiene previsto salir el jueves hacia Haití y posteriormente viajar a Colombia para participar en una Cumbre de las Américas de las Américas, una cita de la cual la isla está marginada.

Calderón expresó a su arribo las intenciones de México de incrementar el intercambio comercial con la nación caribeña.

Cifras ofrecidas por el gobierno mexicano estimaron el comercio bilateral en unos 373 millones de dólares, cifra 15 % mayor a la del año anterior.

De acuerdo con estimaciones de Banco Nacional de Comercio Exterior Mexicano (Bancomext), la inversión mexicana en Cuba se ubicaba en 2004 --la última cifra disponible-- en alrededor de los 730 millones de dólares.

En 2008, ambos países alcanzaron un acuerdo para reestructurar una deuda por 400 millones de dólares de la isla con Bancomext, que según se reconoció entonces enturbiaba las relaciones económicas y comerciales.

La Presidencia de México enfatizó en un comunicado en la intención de Calderón de explorar una agenda económica "en el marco de los cambios económicos emprendidos por el gobierno cubano".

Calderón también mencionó si interés de tratar algunos "temas regionales", de los que no ofreció detalles, con su colega Raúl Castro.

Cuba y México comparten un golfo rico en yacimientos petroleros, pero que también es aprovechado por traficantes para trasegar drogas para satisfacer la demanda de consumidores estadounidenses.

Históricamente aliados, México fue a lo largo de la segunda mitad del siglo XX, bajo la batuta del Partido Revolucionario Institucional, el único país de América Latina que no rompió relaciones con la Cuba revolucionaria pese a las presiones de Estados Unidos.

Pero los nexos comenzaron a debilitarse al final del mandato del presidente Ernesto Zedillo (1994-2000), último gobernante priista y quien viajó a la isla para una Cumbre Iberoamericana e insinúo que los cubanos deberían cambiar su modelo.

El peor momento llegó durante el sexenio de Vicente Fox (2000-2006), el primer gobernante del Partido de Acción Nacional, al que también representa Calderón, y el retiro de embajadores en 2004, cuando México votó una condena por la situación de los derechos humanos en la isla impulsada por Estados Unidos.

Calderón prometió reconstruir la relación con Cuba pero su gobierno también tuvo algunos desacuerdos con el de Cuba.

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Andrea Rodríguez está en Twitter como https://twitter.com/ARodriguezAP