Después de años de intentos fallidos por revocar la pena de muerte, los legisladores de Connecticut aprobaron un proyecto de ley que declara abolido ese castigo extremo para todos los casos futuros.

Tal como se anticipaba, los miembros de la Cámara de Representantes votaron en favor del proyecto por 86-62 después de un debate de casi diez horas el miércoles.

La legislación, que haría de Connecticut el decimoséptimo estado en abolir la pena de muerte, aguarda la firma del gobernador demócrata Dannel Malloy, quien ha dicho que la firmará.

"En adelante tendremos un sistema que nos permitirá recluir a esa gente de por vida, en condiciones que nadie de nosotros querría experimentar", dijo el gobernador en una declaración tras la votación. "Arrojemos la llave y dejemos que pasen el resto de sus vidas en la cárcel".

El proyecto elimina la pena de muerte y la reemplaza por prisión perpetua sin la posibilidad de libertad condicional.

En los últimos cinco años, otros cuatro estados abolieron la pena de muerte: Nuevo México, Illinois, Nueva Jersey y Nueva York. Hay propuestas pendientes en varios estados, incluso Kansas y Kentucky, mientras que los partidarios de la abolición en California han recopilado suficientes firmas como para ponerla a votación en noviembre.

Connecticut ha ejecutado a un solo condenado en 51 años, el asesino compulsivo Michael Ross, en el 2005, después que abandonó su derecho a apelación.

Los legisladores lograron conseguir apoyo disponiendo que la legislación solamente se aplique a casos futuros y no a los once condenados a muerte en la actualidad. Pero algunos oponentes del proyecto han calificado esta medida de herramienta política.

"Es difícil explicar (el proyecto de ley) a un niño de cuatro años, como también a una persona de 40 u otra de 94 debido a que para muchos es ilógica y no tiene sentido", afirmó el líder de la minoría republicana en la cámara baja, Lawrence Cafero. "Según los términos de la ley que estamos por votar, permitimos que la pena de muerte continúe por lo menos para once personas y quizás más".

El representante demócrata Gerald Fox, copresidente del Comité de Asuntos Jurídicos conjunto de la Asamblea General, se mostró complacido por la aprobación de la ley después de haber promovido durante años la abolición de la pena capital. El paladín de la ley fue el demócrata Gary Holder.