Dos fuertes terremotos generaron el miércoles alertas consecutivas de tsunami en Indonesia, lo que provocó que habitantes despavoridos huyeran a terrenos altos a bordo de autos y motocicletas.

No obstante, no hubo indicios de olas gigantescas ni de daños graves, y la alerta para gran parte del Océano Indico se levantó unas horas después.

Mujeres y niños se veían llorando en las calles de la provincia de Ache, donde aún se recuerda el tsunami de 2004 que dejó 170.000 muertos tan sólo en esa provincia. Otras personas gritaban "Dios es grande" mientras salían de sus casas o buscaban frenéticamente a sus familiares.

El Servicio de Estudios Geológicos de Estados Unidos dijo que el primer terremoto, de magnitud 8,6, ocurrió a 435 kilómetros (270 millas) de la capital provincial de Ache, Banda Ache. La alarma subsiguiente que emitió el Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico informó a todos los países de la cuenca del Océano Indico, desde Australia y la India hasta las costas africanas, que podría generarse un tsunami.

Mas la ola de origen sísmico que se generó tenía menos de 80 centímetros (30 pulgadas) de altura al llegar a la costa de Indonesia.

Pero justo cuando la región respiraba aliviada, se presentó una réplica de magnitud 8,2, con un epicentro ubicado a unos 615 kilómetros (380 millas) de Banda Ache.

"Acabamos de emitir otra alerta de tsunami", dijo Prih Harjadi, de la agencia de Geofísica de Indonesia, a la televisora TVOne.

La recomendación para sus compatriotas fue que se alejaran de las costas occidentales.

Una vez más, la amenaza pasó con prontitud.

Los expertos dijeron que ambos sismos fueron geológicamente distintos al que generó el tsunami de 2004, ya que ocurrieron horizontalmente; es decir, las placas tectónicas se deslizaron una al lado de la otra, generando más que otra cosa una vibración en el agua.

El terremoto de 2004 causó que el lecho marino se levantara, lo que desplazó el agua verticalmente y arrojó grandes olas hacia las playas.