El gobierno francés presentó el miércoles nuevas medidas de combate al terrorismo a fin de castigar a aquellos que visiten reiteradamente portales extremistas en internet o viajen al extranjero para recibir adoctrinamiento o entrenamiento en el uso de armas.

Las medidas serían una secuela de los asesinatos perpetrados por un presunto extremista islámico en el sur de Francia el mes pasado. Serán enviadas al parlamento, donde podrían no ser vistas con buenos ojos por parte de los socialistas, quienes dicen que el arsenal legal de Francia contra el terrorismo ya es lo bastante fuerte y que las propuestas son una maniobra de campaña para impulsar al presidente Nicolás Sarkozy, quien busca su reelección.

El gobierno conservador de Sarkozy insiste en que las medidas son necesarias para combatir el relativamente nuevo fenómeno de terrorismo a manos de individuos que se radicalizan por sí mismo en sitios de internet yihadistas, y que son difíciles de detectar.

Otra propuesta permitiría usar las leyes de contraterrorismo para procesar a quienes busquen reclutar extremistas, aun si no tienen éxito.

Las medidas propuestas surgen en una atmósfera de tensión política por las elecciones legislativas y presidenciales que se realizarán en Francia en las próximas semanas. Incluso los autores de la propuesta admiten que quizá no sea adoptada antes de que los comicios den nueva forma a la Asamblea Nacional en junio, y en los que se prevé que los socialistas obtengan buenos resultados.

"Nos gustaría que se aprobaran estas medidas antes de la elección presidencial", dijo la portavoz del gobierno Valerie Pecresse sobre las elecciones a dos vueltas del 22 de abril y del 6 de mayo.

Los detractores dicen que Sarkozy, quien se enfrentará en las urnas contra el socialista Francois Hollande — favorito según las encuestas_, está tratando de reforzar su imagen en el rubro de seguridad nacional antes de las elecciones.

Sarkozy propuso las medidas después que Mohamed Merah presuntamente mató a tres soldados, un rabino y tres niños judíos en diversos tiroteos perpetrados en el transcurso de ocho días en las ciudades de Tolosa y Montauban.

El ministro de justicia Michel Mercier dijo que aunque las leyes de Francia contra el terrorismo — consideradas por muchos expertos como las más duras de Occidente — son fuertes, siempre pueden mejorar, y que necesitan adaptarse a nuevas amenazas, como los llamados "lobos solitarios".

"No sólo existen redes, también hay terroristas que actúan solos, que se entrenan solos", dijo Mercier a reporteros después de la reunión de gabinete. "Por ellos estamos reforzando nuestra legislación".