La fiscalía de Baní desestimó el miércoles la acusación de agresión contra el pelotero Vladimir Guerrero, a quien las autoridades señalaban por supuestamente haber agredido a un oficial de la policía dominicana en un altercado en una discoteca.

"No se levantaron cargos en su contra, porque el mayor Renato Peña Rojas tuvo varios incidentes esa misma noche y ahora la fiscalía está investigando si el oficial estaba bajo el estado de embriaguez cuando sucedió el hecho", dijo el miércoles el abogado de Guerrero, Polivio Rivas.

El fiscal de Baní, Constantino Beltré, se encontraba en una reunión y no pudo atender varias llamadas de The Associated Press para hablar del tema.

Guerrero, de 37 años, agradeció a las autoridades por la rápida solución del caso.

"Nunca agredí a nadie, solo me defendí cuando el mayor manipuló dos veces su pistola frente a mi. Nunca estuve prófugo ni nada por el estilo", dijo Guerrero en una entrevista telefónica con la AP.

La policía nacional acusó a Guerrero de agredir a Peña Rojas el lunes por la noche, luego que el policía ordenara el cierre de la discoteca en la que se encontraba el toletero.

El vocero de la policía dominicana, Máximo Báez Aybar, no respondió el miércoles a varias llamadas de la AP.

Guerrero dijo que se mantiene trabajando con la esperanza de conseguir un contrato para regresar a las mayores, donde ha jugado 16 campañas con los Expos de Montreal, Angelinos de Los Angeles, Rangers de Texas y Orioles de Baltimore.

"Estoy entrenando duro. Ya tuve un 'tryout' con los Indios de Cleveland y otro también con los Reales (de Kansas City). Estoy esperando la llamada y espero que suceda para volver a Grandes Ligas", afirmó.

Guerrero tiene un promedio de por vida de .318, con 449 cuadrangulares y 1,496 remolcadas, además de 2,590 indiscutibles. El dominicano ha dicho que quiere jugar al menos dos temporadas más para alcanzar los 500 cuadrangulares y los 3.000 hits.