El ministro de Salud de la provincia argentina de Chaco admitió el miércoles que los médicos que dieron por muerta a una recién nacida prematura que sobrevivió 12 horas en una morgue cometieron un "error", mientras el director del hospital dijo que la niña se encuentra estable aunque en condición crítica.

Hubo un "error médico protocolar" en el caso de la recién nacida. "Fue un hecho lamentable que por suerte se está controlando y se está dando toda la asistencia médica que necesita la pequeña", dijo a periodistas el ministro Francisco Baquero.

El hecho ocurrió el 3 de abril en el Hospital Perrando de Resistencia, la capital chaqueña --1.017 kilómetros al norte de Buenos Aires-- cuando Analía Bouter encontró viva en un cajón en la morgue a la bebé que había dado a luz 12 horas antes y a la cual los médicos habían declarado muerta. El certificado de defunción de la niña indicaba que había fallecido por razones desconocidas.

El director médico del hospital, José Luis Meiriño, dijo a la prensa que la niña permanece "estable" en el nosocomio pero que su situación continúa siendo "crítica".

En tanto, Bouter explicó al canal de cable de Buenos Aires que su hija "está conectada a un respirador para que no se fuerce y se recupere" y que los médicos "advirtieron algo en el intestino como consecuencia de su nacimiento prematuro". También denunció negligencia médica en su atención antes y después del parto.

La mujer relató que "cuando ingresé a la sala de parto le decían a los médicos que me dejen que la expulse sola a la beba como si estuviera muerta, mientras en el monitor sentía los latidos".

Agregó que una doctora que la atendió, y a la que no identificó, "siempre la trataba a la beba como si estuviera muerta y después del parto, que fue normal y la beba estaba de cola, me durmieron sin saber yo lo que pasaba".

Bouter señaló que no le comunicaron que su hija estaba muerta y que "fue una enfermera quien vino a preguntarme qué íbamos hacer con el cuerpo". "Así que pasaron 15 minutos de nacida mi hija y ya estaba en un cajón cerrado", afirmó.

Tras trascender la historia el martes, el Ministerio de Salud provincial suspendió en forma preventiva a los profesionales que atendieron el nacimiento de la bebé, que nació con seis meses de gestación.

"El personal tiene responsabilidades y, por lo tanto, tendrá que rendir cuentas sobre lo actuado", dijo el martes el subsecretario de Salud de Chaco, Rafael Sabatinelli.

Bouter narró el martes públicamente que 12 horas después de dar a luz insistió en ver el cuerpo de su hija en la morgue del hospital, donde permanecía en un cajón cerrado dentro de una cámara refrigerada. Mientras observaba a la pequeña escuchó un gemido y notó que la niña "se desperezó".

"Pensé que era una alucinación", dijo. "Di un paso para atrás, me caí de rodillas, mi marido no sabía qué hacer, me ayudó a levantarme... estaba tapadita y llena de escarchas", relató Bouter, que es madre de otros cuatro niños.

Una encargada del sector corrió con la niña en brazos para que fuera atendida por médicos. "Según contó esa mujer, era como cargar una botella de hielo", dijo Bouter.

El director médico del hospital señaló que en el nosocomio se trabaja con protocolos estrictos y que "esta pequeña nació sin signos vitales aparentes". Indicó que la recién nacida fue asistida por obstetras, ginecólogos y una neonatóloga.

"Sobre lo que ocurrió después, no tenemos una explicación certera", remarcó.

Meiriño dijo que probablemente la bebé sobrevivió porque sufrió "una hipotermia que produjo una hibernación y mantuvo los signos vitales".

Los padres de la bebé, que viven en la localidad de Fontana, a cinco kilómetros de Resistencia, prevén iniciar acciones legales por supuesta mala praxis.

Ante lo ocurrido los padres de la niña, que iban a llamarla Luciana Abigail, decidieron bautizarla Luz Milagros.