Las acciones mundiales estaban en su mayoría a la baja el martes en una caída de cuatro días de los mercados estadounidenses desatada por la preocupación sobre la fuerza de la mayor economía del mundo en cuanto a la confianza de sus inversionistas.

Al comienzo de las cotizaciones en Europa, el CAC 40 francés caía 1,5% a 3.271,06 unidades, el FTSE 100 londinense perdía 1% a 5.665,87, y el DAX de Alemania cedía 1,1% para colocarse en 6.701,75 puntos.

En Asia, el índice Nikkei 225 japonés cayó 0,1% a 9.538,02 unidades y el Hang Seng de Hong Kong perdió 1,1% para cerrar en 20.362,22. El índice compuesto de Shanghai subió 0,9% a 2.305,86 puntos. El Kospi surcoreano cayó 0,1% a 1.994,41 unidades.

Las contrataciones, más débiles de lo esperado, en marzo han generado dudas sobre si el crecimiento económico estadounidense es lo suficientemente sólido para justificar el incremento en las acciones a nivel mundial de los meses pasados. El índice S&P 500 subió casi 30% desde octubre a su máximo en cuatro años la semana pasada.

Los mercados observarán de cerca los resultados del primer trimestre en el Producto Interno Bruto, empezando con China el viernes. China redujo su meta de crecimiento del PIB el mes pasado a 7,5%, lo que desató la preocupación de que la segunda mayor economía mundial se estuviera desacelerando más rápido de lo esperado.

"Si el crecimiento de China este año puede ser no de 7,5%, sino más cercano al 8,3% o 8,5%, entonces deberíamos ver un salto en el mercado", dijo Lorraine Tan, directora de investigación de valores de renta variable de Standard & Poors en Singapur. "Lo que llevará al mercado al siguiente nivel son señales de un repunte de nuevo en el crecimiento de Asia y otros mercados emergentes".

Algunos analistas esperan una posible recesión en Europa y la ralentización del crecimiento en China y Estados Unidos arrastrará a los mercados este año. Los esfuerzos para reducir los altos niveles de deuda por parte de los consumidores y gobiernos también volverán poco atractivas las acciones en el mundo, dijo David Darst, jefe de estrategias de inversión en Morgan Stanley.

Otros dicen que las preocupaciones por los altos precios del petróleo, la crisis de deuda soberana europea y la desaceleración del crecimiento económico chino son exageradas.