Tras su exitoso debut en Cannes y su paso por distintos festivales "Días de gracia" finalmente se estrena el viernes en México, donde se ha presentado ante las fuerzas policíacas del Distrito Federal y ha llevado a los agentes a reflexionar sobre las redes de corrupción.

El director Everardo Gout dijo el lunes a The Associated Press que la respuesta que obtuvo su película mexico-francesa entre las autoridades fue tan favorable que los jefes policíacos de la Ciudad de México ya la exhiben entre la policía capitalina a fin de iniciar un debate sobre el crimen organizado y sus consecuencias.

"Días de gracia" retrata una serie de secuestros ocurridos durante los Mundiales de Fútbol de 2002, 2006 y 2010 con el aumento progresivo de la violencia en México, y paralelamente sigue a un policía — interpretado por el actor mexicano Tenoch Huerta — dispuesto a todo para acabar con la delincuencia.

"Si no empezamos a entender cuáles son las necesidades y porqué la gente se está fugando hacia esos círculos de corrupción, estamos perdidos. La sociedad civil refleja en la policía el odio y el temor de toda la estructura de gobierno en México, urge que construyamos un puente de respeto entre ambas partes", dijo Gout en una entrevista en la capital mexicana, donde estuvo acompañado por parte del elenco.

"Tendemos la pistola en lugar de tender el oído. No veo que seamos nosotros los buenos los que estamos de este lado de la barrera y por allá estén los malos", agregó el cineasta, quien durante casi cinco años realizó una exhaustiva investigación del fenómeno del secuestro en México para enriquecer el guión del filme.

Para adentrarse en el papel del policía Lupe Esparza, Huerta ingresó a la Academia de Policía de Ecatepec, en el Estado de México, donde pasó 12 semanas en el curso regular y posteriormente ingresó al curso de fuerzas especiales, que duró cinco semanas.

Durante ese período, dijo el actor, sólo los directivos del plantel educativo y Eruviel Ávila, entonces alcalde de Ecatepec, sabían que su estancia se debía a una rutina de preparación del personaje.

"Algo que me llenó de esperanza es que la mayoría de los muchachos que entran a la Academia de Policía quieren hacer las cosas bien, es decir, ser honestos en su trabajo", relató Huerta.

Señaló que durante el rodaje de la película, en 2009, los policías del municipio de Ecatepec de Morelos se perfilaban como los mejores pagados del Estado de México -de acuerdo con un informe del Sistema Nacional de Seguridad Pública de ese año- con un salario mensual de aproximadamente 9.030 pesos (unos 695 dólares).

"La mayor parte de esos 9.000 pesos ... se les van en 'las mordidas' (cuotas no legales) que los policías tienen que pagarle a los comandantes, al Ministerio Público, a los jefes de sectores para que éstos los dejen hacer su trabajo, o de lo contrario los relegan, involuntariamente los hacen parte de la corrupción. Los policías son máquinas de generar dinero, y desafortunadamente así los ve el Gobierno", opinó Huerta.

El protagonista señaló que los cuerpos policíacos se enfrentan con el rostro más horrible de la sociedad.

"Los policías en México están entre la espada y la pared, sobre todo porque se enfrentan con una sociedad que los quiere ver muertos... Se tiene que reestructurar la policía y buscar la manera de que tenga las condiciones necesarias para hacer bien su trabajo y nosotros tenemos que encontrar un diálogo distinto con la policía, hacerla nuestra cómplice", advirtió el histrión.

El título de "Días de gracia", en la que también actúan el español Carlos Bardem y los mexicanos Dolores Heredia y Kristyan Ferrer, alude a los días en que el mundo vuelca su atención al fútbol y descuida temas urgentes en las agendas de los políticos.

"En México, lo que tenemos que hacer, como mínimo, es sentarnos a reflexionar. Estamos obligados a participar de la vida pública, social y política de este país, que día a día se nos cae a pedazos", opinó Heredia, que en el filme da vida a la esposa del personaje de Bardem, quien es secuestrado.

"'Días de Gracia' es el resultado de la voluntad de querer cambiar las cosas", añadió.

Por su parte Bardem, hermano del también actor Javier Bardem, dijo que aceptó la invitación de Gout porque le pareció un reto "muy lindo" transmitir fragilidad, angustia y miedo a través de su voz, pues la mayor parte del filme aparece encapuchado.

"Esta película traspasa clichés. Es una película que, como todas las grandes obras, parte de lo local a lo universal. Es una historia increíble que llevará al espectador a una montaña rusa de emociones", aseguró Bardem.

Pese a la crudeza de sus imágenes, retrato de la violenta realidad que vive México, Gout afirmó que su ópera prima tiene un mensaje esperanzador.

"Si logramos que un muchacho que piensa robar una cartera o entrarle al crimen organizado vea esta película y a través de lo que ve decide otra cosa, ganamos todo", dijo.

"Días de Gracia" recibió una ovación de 15 minutos el pasado mayo en el Festival de Cine de Cannes, donde compitió por la Cámara de Oro. Tras su paso por el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y el Festival Internacional de Cine de Punta del Este, en Uruguay, la cinta se estrenará en Francia en junio. Se espera que llegue a otros países de Latinoamérica y Estados Unidos a fines de año.