El procurador general Esteban Righi presentó su renuncia ante la presidenta Cristina Fernández, después de ser salpicado por acusaciones de supuesto tráfico de influencias por el vicepresidente argentino.

"Considero (ha) llegado el momento de poner fin a mi desempeño", dijo Righi en una misiva que envió a la mandataria y divulgada el martes en la página de internet del Ministro Público Fiscal.

"No creo posible desempeñar honrosamente una alta función pública si al hacerlo se compromete el propio honor o la honra familiar. La defensa del interés público y de la honorabilidad personal jamás deberían resultar incompatibles", destacó.

La renuncia se produjo días después que el vicepresidente Amado Boudou, investigado como sospechoso de tráfico de influencias en el llamado caso "Ciccone", en su defensa dejó mal parado a Righi, al señalar que en 2009 personal del despacho de abogados de este último, en el que actualmente trabajan sus familiares, le ofreció sus servicios para garantizarle buenas relaciones con los tribunales federales de la capital.

En ese momento Boudou era titular de la Administración Nacional de la Seguridad Social.

"Inexorablemente se demostrará la falsedad de las afirmaciones e imputaciones con las que se me ha agraviado", dijo el funcionario en alusión a los señalamientos del vicepresidente.

"En este sentido, y aunque la posición que ostento me confiere estabilidad y fueros sólo removibles por juicio político, no dudo en renunciar a ambos pues nada tengo que ocultar", resaltó.

"Declino un cargo en el que ya no podría obrar con la serenidad espiritual apropiada para servir cabalmente al interés público", agregó.

Boudou, que es investigado por incompatibilidades con la función pública y lavado de dinero, dijo ser víctima de un cerco mediático y judicial, un día después que el 5 de abril por orden de un juez se allanó un departamento de su propiedad en Buenos Aires.

El juez intenta dilucidar si Boudou, cuando era ministro de Economía en 2010, influyó en levantar la quiebra de la ahora extinta imprenta Ciccone Calcográfica y la favoreció en contratos con el Estado.

Para ello quiere saber si el vicepresidente tiene lazos con el abogado Alejandro Vandenbroele, dueño de Ciccone, ahora denominada Compañía de Valores Sudamericana, y en la actualidad presidente de esta última firma. Boudou ha negado conocer a Vandenbroele.

El vicepresidente dijo que el juez urdió un plan para perjudicarlo y que filtra información a los periodistas. También reiteró su inocencia al afirmar que no hizo "ninguna acción para favorecer a Ciccone".

La presidenta Fernández ha permanecido en silencio sobre la situación de Boudou. En la casa de gobierno ofreció una conferencia de prensa acompañada, entre otros funcionarios, por el vicepresidente.

La ministra de Seguridad, Nilda Garré, defendió al vicepresidente, aunque también manifestó su respeto por el juez Daniel Rafecas.

A los suscriptores editores que que publicaron el despacho titulado BC-AMS-GEN ARGENTINA-PROCURADOR, transmitida el 10 de abril, se les solicita que publiquen la siguiente corrección

BUENOS AIRES (AP) — En un despacho de diez de abril, The Associated Press reportó erróneamente que la presidenta Cristina Fernández que se encontraba descansando en su casa ubicada en la localidad patagónica de El Calafate.

En realidad, la mandataria se encontraba en Buenos Aires en la casa de gobierno, donde dio una conferencia de prensa acompañada, entre otros funcionarios, por el vicepresidente Boudou.