Una mujer que tuvo una sensación de sospecha después de dejar a su hijo pequeño en una guardería el lunes regresó casi de inmediato y se topó con una escena macabra: tres adultos muertos a tiros.

No había otros niños en la guardería en aquel momento y el hijo de la mujer no resultó herido.

La licencia para la operación de la guardería fue otorgada a DeLois Brown, de 59 años, quien de acuerdo con documentos del estado tiene buenos antecedentes.

La Policía no dio a conocer las identidades de las víctimas ni la de la mujer que las halló.

El vocero policial Todd Milburn, dijo que la madre dejó a su niño y habló con una persona en la guardería antes de irse. Cuando dejaba el área, vio a un hombre a pie que parecía estar actuando de forma sospechosa.

La mujer llamó a la guardería. Estaba hablando con alguien por teléfono cuando la línea quedó muerta. Regresó y entonces encontró a las tres víctimas. La mujer tomó a su niño y llamó a la Policía. Cuando los agentes llegaron al lugar, confirmaron que las víctimas estaban muertas.

Un vecino, Hakeem Hughes, de 18 años, dijo que oyó gritos provenientes de la casa a las 6:30 am, pero no prestó atención porque a menudo hay niños jugando en las afueras.

"Estoy sorprendido", dijo Hughes. "Son buenas personas, personas inocentes".

Ron Brown, cuñado de DeLois, dijo que ésta recientemente había mudado a sus padres al estado para poder cuidarlos.