El atacante del Milan, Alexandre Pato, no podrá jugar por el resto del campeonato italiano por una nueva lesión muscular, informó jueves el club.

La resonancia magnética a la que se sometió el joven brasileño reveló que sufrió "una lesión muscular entre primer y segundo grado del bíceps femoral del muslo izquierdo", señaló el Milan.

Agregó que "dentro de diez a quince días se le efectuarán ulteriores controles médicos".

El responsable del equipo médico del club, doctor Jean-Pierre Meerssman, había adelantado la noticia en declaraciones el jueves a la Gazzetta Dello Sport.

Meerssman dijo que la temporada del atacante brasileño "ha terminado".

"Diez días, veinte o treinta (de ausencia) no cambian mucho la situación. Lo que es seguro es que la temporada ha terminado para él", afirmó.

El Milan aseguró en un comunicado que Pato "volverá aún más fuerte que antes".

El club agregó que Pato "está fuertemente determinado a resolver de manera positiva y de la manera más breve, sus problemas musculares".

"Numerosos caminos, tanto de diagnósticos como terapéuticos, quedan abiertos, y no hay dudas que la actual situación será superada de manera satisfactoria", añadió.

Los 14 minutos que jugó el martes en la derrota ante el Barcelona (3-1) por los cuartos de final de la Liga de Campeones, que supuso la eliminación del Milan, sería su último partido de esta temporada.

El jugador, quien se ha lesionado en 14 ocasiones desde enero de 2010, regresó el sábado de Estados Unidos, a donde viajó el lunes, a fin de consultar a un especialista para intentar encontrar una solución a sus repetidos problemas musculares.

El técnico del Milan, Massimiliano Allegri, decidió convocarlo para el partido de vuelta contra el Barcelona, después que los servicios médicos dieran el visto bueno.

Pato ha disputado sólo 11 de los 29 partidos de la liga italiana de esta temporada, en la que sólo ha marcado un gol.

"Cuando esté curado volveremos a empezar. Pato fue declarado clínicamente curado 13 veces pero es evidente que no está curado", añadió el médico.

"Estuvo en todas partes, en Alemania, en Estados Unidos, vio a muchísimos médicos y terapeutas que se ocuparon de él, ya no sé qué hacer", admitió Meerssman.