El aguerrido fundador de un partido populista que se opone férreamente a los inmigrantes — y cuyo apoyo crucial mantuvo a Silvio Berlusconi en el poder durante tres gobiernos en Italia — renunció el jueves, al profundizarse un escándalo sobre el financiamiento partidista.

Umberto Bossi, de 70 años, dimitió al cargo principal de secretario de la Liga Norte para "defender y salvaguardar mejor la imagen del movimiento y de su familia en esta etapa delicada", dijo la Liga en un comunicado. Los dirigentes lo nombraron luego presidente del partido cuando Bossi rechazó sus llamados para que cambiara de parecer, agregó.

Mientras es nombrado un nuevo secretario, la Liga será encabezada por tres directivos, incluido Roberto Maroni, quien es el número dos del partido y que fue el ministro del Interior de Berlusconi.

Berlusconi renunció como primer ministro en noviembre mientras se agudizaba una crisis financiera en Italia.

El dirigente Matteo Salvini, en declaraciones a Radio Padania, la emisora de la Liga, dijo que Bossi afirmó que los involucrados en el escándalo deben "pagar" sus errores. Bossi ha negado cualquier acto ilegal, pero los fiscales anticorrupción investigan las actividades de su familia, entre ellos su hijo Renzo, que tiene una carrera ascendente en el partido.

Los fiscales tienen prohibido hablar en público sobre los detalles de una investigación en marcha, pero la prensa italiana informó el jueves que los detectives sospechan de desfalco y malversación de fondos públicos destinados a partidos políticos que habrían sido desviados hacia parientes de Bossi.

Los dirigentes de la Liga también abordaron la designación del sustituto del tesorero del partido, Francesco Belsito, quien dimitió antes por el mismo escándalo.