El vicepresidente de Argentina Amado Boudou dijo el jueves que es víctima de un cerco mediático y judicial al negar que haya incurrido en tráfico de influencias en el llamado caso "Ciccone".

Boudou arremetió contra el Grupo Clarín, el diario La Nación y el juez Daniel Rafecas en una declaración a la prensa, un día después de que la justicia allanara un departamento de su propiedad en Buenos Aires.

La causa judicial intenta dilucidar si Boudou influyó cuando era ministro de Economía en 2010 para levantar la quiebra de la imprenta Ciccone Calcográfica y favorecerla en sus contratos con el Estado.

El vicepresidente dijo que la investigación del juez es un "vodevil" y acusó a Grupo Clarín, el diario La Nación, medios muy críticos con el gobierno de la presidenta Cristina Fernández, de actuar como mafias que atacan a las instituciones.

El diario "Clarín arremete contra las instituciones de forma ilegal" y "los juzgados en Argentina son agencias de noticias para los medios más poderosos", por difundir datos de la investigación, dijo el vicepresidente. Además reiteró su inocencia al afirmar que no hizo "ninguna acción para favorecer a Ciccone".

"No hay una cuestión fuera de la ley como ministro de Economía o como vicepresidente", señaló Boudou.

Boudou dijo que el allanamiento ordenado por Rafecas a pedido del fiscal Carlos Rívolo era un "cachivache jurídico", pero no se refirió a los trascendidos del procedimiento que han publicado los medios de prensa.

El departamento de Boudou allanado está en el barrio de Puerto Madero, uno de los más lujosos de la capital argentina, y cerca de otro donde vive el vicepresidente.

Según se sabe por el propio juez, fue alquilado por Boudou a Fabián Carosso Donatiello, socio y amigo del abogado y empresario Alejandro Vandenbroele, dueño de la ex Ciccone, ahora denominada Compañía Sudamericana de Valores.

El juez estaría intentando determinar si existen lazos entre Boudou y Vandenbroele que puedan probar que cuando este último era dueño de Ciccone, la imprenta fue beneficiada por el entonces ministro de Economía para que se levantara la quiebra que pesaba sobre ella. El vicepresidente ha negado conocer a Vandenbroele.

El juez había dicho esta semana en una entrevista con el diario Perfil que todavía no había pruebas de una relación directa entre el vicepresidente y Vandenbroele.

Días atrás, Vanderbroele dijo que Carosso Donatiello es su amigo y que fue él quien lo propuso para alquilar el departamento de Boudou por intermedio de José María Núñez Carmona, socio comercial y amigo del vicepresidente.

En el momento del allanamiento, Boudou se hallaba en la ciudad sureña de Bariloche acompañando a la presidenta en un acto oficial.

La investigación judicial se originó después de que Laura Muñoz, ex esposa de Vandenbroele, afirmara en entrevistas periodísticas que el empresario es testaferro de Boudou.

El juez ordenó semanas atrás allanar la residencia de Vandenbroele; la de su ex esposa y las oficinas de la empresa The Old Fund S.A., que tiene el control de la Compañía Sudamericana de Valores (ex Ciccone), la cual es presidida por dicho empresario.