El diputado oficialista Juan Carlos Figarella falleció el miércoles de un paro respiratorio tras dos días de convalecencia luego de ser baleado por desconocidos, confirmó una radio estatal.

Figarella murió en un centro hospitalario de la localidad suroriental de Ciudad Bolívar, en el estado de Bolívar, adonde ingresó a comienzos de semana luego de ser baleado por dos desconocidos en una motocicleta que lo interceptaron poco después de salir en su vehículo de un banco, confirmó la estatal Radio Nacional de Venezuela (RNV).

El diputado del Consejo Legislativo del estado Bolívar por el oficialista Partido Socialista Unido de Venezuela sufrió el paro respiratorio durante una diálisis que le estaban practicando luego de ser intervenido en dos oportunidades, precisó la emisora.

La Fiscalía General y la policía judicial investigan el hecho.

Figarella es el segundo político oficialista que fallece en la semana a consecuencia de la creciente violencia que azota al país. El ex gobernador del estado suroccidental de Apure, Jesús Aguilarte, murió el lunes como consecuencia de las graves lesiones que sufrió al ser baleado el 24 de marzo en la ciudad centro costera de Maracay.

"Basta de violencia. Ningún tipo de violencia es buena, la violencia familiar... la violencia política", afirmó el miércoles el cardenal venezolano Jorge Urosa Savino, al manifestar su pesar por la muerte del diputado y el ex gobernador.

"Quienes tienen el mandato constitucional de proteger la seguridad personal y patrimonial de los venezolanos, cumplan ese mandato haciendo todo lo posible para que no haya ningún tipo de agresión a nadie en Venezuela", agregó a la prensa.

La criminalidad es considerada por los venezolanos el principal problema del país, según encuestas locales.

De acuerdo con cifras oficiales, en 2010 se registraron 48 homicidios por cada 100.000 habitantes, lo que convierte al país en uno de los más violentos de la región.

A inicios de año el ministro de Relaciones Interiores, Tareck El Aissami, admitió que para el gobierno ha sido difícil "romper ese piso duro de 48 muertes por cada 100.000 habitantes" pero reconoció que se ha bajado "significativamente esa curva en estos últimos años" aunque no precisó cifras.

La organización no gubernamental Observatorio Venezolano de Violencia estimó que entre 1998 y 2010 la tasa de homicidios en Venezuela pasó de 19 a 57 por cada 100.000 habitantes. Según sus estimaciones en 2011 se alcanzó una cifra récord de 19.336 homicidios.