Las fuerzas de seguridad israelíes desalojaron rápidamente el miércoles a decenas de colonos afincados en un edificio de apartamentos que ocuparon ilegalmente en la población cisjordana de Hebrón, dijo la Policía.

La operación puso fin a una semana de tensión que amenazó con convertirse en un episodio de violencia generalizada.

"Nos están expulsando de nuestra tierra y propiedad", dijo David Wilder, vocero de la pequeña pero ultranacionalista colonia de Hebrón. "Regresaremos a esa casa, nos pertenece".

El vocero policial Micky Rosenfeld dijo que las fuerzas de seguridad rodearon el edificio en Hebrón ocupada la semana pasada por los colonos sin la necesaria aprobación militar.

El desalojo sorprendió a los israelíes, ya que el primer ministro Benjamin Netanyahu había bloqueado una orden de desalojo que había requerido la víspera el abandono de la vivienda por parte de los colonos.

La ciudad, según la tradición, es la tumba del patriarca Abraham, venerado tanto por los judíos como los musulmanes y el único lugar donde los judíos viven en el centro de una ciudad cisjordana. Durante décadas ha sido foco de la violencia entre árabes e israelíes.

Los colonos de Hebrón y sus partidarios ha resistido violentamente órdenes de evacuación similares, respondiendo como represalia con ataques contra los palestinos.

Unos 850 colonos viven ahora en Hebrón en enclaves muy fortificados entre 180.000 palestinos. Centenares de soldados israelíes imponen una rígida separación entre las dos partes.

Los colonos se apoderaron de la vivienda el jueves de la semana pasada durante la madrugada, argumentando que la habían comprado al propietario palestino, pero el ejército les ordenó salir de la construcción porque no habían recibido la autorización apropiada para vivir ahí.

Después de que Netanyahu pidió que se revisara la cuestión legal del tema, parecía que las expulsiones se habían suspendido, pero la fiscalía general determinó que la construcción debía ser desalojada de inmediato.

Cientos de policías rodearon el edificio de apartamentos el miércoles al mediodía. Líderes de los colonos dieron que unas 70 personas llegaron al edificio la semana pasada, pero el miércoles sólo había unos 10 0 15 personas, inclusive niños, dijo Rosenfeld.