La Unión Europea abrió el martes dos investigaciones para determinar si Motorola Mobility — cuya compra pretende concretar Google_, restringe injustamente el acceso de los competidores a patentes esenciales.

La Comisión Europea, que vigila la competencia en la UE, anunció las pesquisas formales tras las quejas recientes que presentaron Apple y Microsoft acerca de que Motorola Mobility utilizaba recursos jurídicos contra productos importantes de ambas empresas — como el iPhone, el iPad o el Xbox — a fin de sacar ventaja en el mercado.

El organismo regulador investigará si el precio que Motorola Mobility exige para licenciar sus patentes a Apple y Microsoft es excesivo y si sus juicios contra estas dos compañías rompen las reglas de competencia de la Unión Europea.

Motorola Mobility, con sede en Libertyville, Illinois, tiene patentes esenciales para las normas vinculadas a las telecomunicaciones móviles 2G y 3G — el núcleo de la queja de Apple_, así como para compresión de video dirigido a transmisión por internet y de tecnologías de conexión inalámbrica, que son las razones de la denuncia de Microsoft.

La comisión dijo que "evaluará si Motorola, en contravención de los compromisos que otorgó a organizaciones que establecen normas, utilizó de manera abusiva ciertas de sus patentes esenciales estandarizadas para distorsionar la competencia".

Conforme a la ley de la Unión Europea, las compañías dueñas de patentes que son esenciales para la estandarización de la industria tienen que ponerlas a disposición de empresas rivales a un precio justo.

Los estándares garantizan que los dispositivos de los diferentes fabricantes puedan interactuar a la perfección con redes y tecnología de uso generalizado y entre sí.

La comisión ha emitido una amonestación contra Motorola Mobility, por la aplicación inflexible de las patentes de la firma, cuando le aprobó en febrero que Google la comprara.

Motorola Mobility dijo en un comunicado que "confía en que una investigación detallada demostrará que ha cumplido con sus obligaciones y con las leyes antimonopolísticas".

Si la pesquisa confirma las sospechas de la Comisión, podría multar a Motorola Mobility con hasta 10% de sus ingresos anuales.

No queda claro si Google podría ser finalmente responsable de pagar las posibles sanciones, ya que si bien no se ha completado la fusión, el asunto depende de los detalles legales del acuerdo de adquisición. El portavoz de Google Al Verney se negó a comentar sobre si la compra incluye alguna cláusula específica sobre multas por prácticas monopolísticas.