Un estudiante adulto de origen surcoreano que irrumpió a tiros en una pequeña universidad cristiana estaba harto de que le hicieran burla por sus dificultades para hablar inglés, y se lanzó a perpetrar el ataque que mató por lo menos a siete personas cuando se enteró que la administradora que buscaba no estaba allí, informó la policía el martes.

Un tal L. Goh "recorrió todo el edificio disparando sistemáticamente y al azar a las víctimas", obligando a una secretaria a entrar en un aula y ordenar a la gente que se alineara junto a la pared, dijo el jefe de policía de Oakland Howard Jordan en una conferencia de prensa.

"No todos cooperaron y allí empezó a disparar", dijo Jordan. La secretaria y seis estudiantes murieron.

Jordan dijo que el atacante de 43 años había sido expulsado, posiblemente por problemas de conducta, y estaba disgustado con los administradores del establecimiento y varios estudiantes por el modo en que lo trataron cuando se matriculó hace dos meses.

"Le faltaron el respeto, se rieron de él. Se burlaron de su falta de habilidad con el inglés. Esto lo hizo sentir aislado en comparación con los demás estudiantes", agregó el jefe policial.

"Hemos comprendido que este era un caballero muy caótico, calculador y decidido que fue allí con la intención específica de matar gente, y ese fue su motivo y por eso lo llevó a cabo", dijo Jordan a la ABC.

Cinco murieron en el lugar y otros dos en el hospital. Los heridos se encontraban en condición estable, y por lo menos otra víctima fue dada de alta del hospital. Jordan especificó que las víctimas tenían entre 21 y 40 años.

La familia de Dawinder Kaur dijo al Oakland Tribune que la muchacha de 19 años fue tratada por una herida de bala en el codo.

La joven dijo a la familia que el atacante era alumno en su clase de enfermería y que había estado ausente durante meses antes de regresar el lunes. El pistolero entró en la clase y ordenó a los estudiantes que se alinearan contra la pared.

Cuando extrajo el arma, los estudiantes empezaron a correr y él disparó, dijo la familia.

"Me contó que un tipo se volvió loco y le disparó", dijo su hermano Paul Singh al periódico. "Ella salió corriendo. Estaba llorando y sangrando".