Milicianos de pueblos rivales en el oeste de Libia se enfrentaron el martes con tanques y artillería en un choque que dejó por lo menos 22 muertos, dijeron funcionarios locales.

Los enfrentamientos se produjeron durante el fin de semana entre el pueblo de Ragdalein, de mayoría árabe, y el pueblo de Zwara, dominado por bereberes, a 110 kilómetros (70 millas) al oeste de la capital Trípoli. La violencia se basa en una arraigada animosidad entre los vecinos, que adhirieron a bandos separados durante la guerra civil que derrocó a Moamar Gadafi el año pasado.

La lucha es la más reciente en una serie de rivalidades locales que amenazan dividir Libia a lo largo de bandos tribales y regionales. Los nuevos líderes libios, que asumieron el poder después de la captura y muerte de Gadafi en octubre, se han esforzado por imponer su autoridad en la nación y contener a los numerosos grupos armados que contribuyeron a derrotar las fuerzas del dictador pero que se han negado a desarmarse.

En las batallas del martes, un funcionario local de Ragdalein, Rami Kaanan, dijo que 17 combatientes y residentes murieron, incluso dos mujeres y un infante, que murió cuando un cohete hizo impacto en su casa y derribó el techo, precisó.

El portavoz de Zwara, Adel Kashbour, dijo que cinco personas de su bando murieron y 49 resultaron heridos.

"La lucha continúa. Dos cohetes cayeron en la ciudad y mataron a dos hombres jóvenes", dijo Kashbour.

Los combates comenzaron el domingo cuando combatientes de Ragdalein dijeron haber tomado como rehenes a 34 hombres de la brigada de Zwara para vengarse de lo que calificaron como meses de abusos, incluso saqueos.

Los rehenes fueron puestos en libertad el lunes después de una mediación, pero un cese de fuego tuvo corta duración.

El primer ministro Abdurrahim el-Keib dijo que, junto con su ministro de defensa y secretario ministerial, se reunieron con ancianos de Zwara el martes y posteriormente se reunirán con líderes tribales de Ragdalein para discutir los términos de un cese de fuego y reconciliación.

"Despacharemos fuerzas de los ministerios de defensa e interior para resolver la cuestión, parar a ambos bandos y quedar en el medio para aplacar la violencia", dijo el-Keib. "Soy muy optimista".

El ministerio del interior despachó policías a los dos pueblos el lunes pero enfrentaron a milicias locales fuertemente armadas.