El púgil puertorriqueño Juan Manuel López fue suspendido por un año por sus críticas al árbitro después de perder una pelea el 10 de marzo ante el mexicano Orlando Salido.

Además de suspenderle su licencia, la Comisión de Boxeo de Puerto Rico le impuso el martes a López una multa de 10.000 dólares y 100 horas de servicio comunitario.

"Juanma" López, quien había dicho que una suspensión lo obligaría a retirarse del cuadrilátero, planea presentar una apelación para lo cual tiene 20 días.

"Definitivamente vamos a apelar esta sanción, que entendemos es demasiado para un boxeador", dijo Peter Rivera, vicepresidente de PR Best Boxing Promotions, la empresa que representa a López.

" Estamos ya reuniéndonos con 'Juanma' y todo su equipo de trabajo y legal para llevar a cabo esta apelación", añadió en un comunicado de prensa.

Las autoridades del boxeo puertorriqueño indicaron que el castigo debe servir de escarmiento a López.

"Con estas medidas disciplinarias esperamos una transformación genuina por parte del boxeador Juan Manuel López, que lo ayude a retomar las riendas de su carrera profesional. Es nuestra esperanza, que lo logrará para beneficio de él, y el de su familia", señaló en un comunicado la presidenta de la comisión, Dommys Delgado.

El árbitro Roberto Ramírez detuvo la pelea en el 10mo asalto después que Salido derribó a López y lo dejó en malas condiciones. En una entrevista después del combate, López acusó al árbitro de estar involucrado en apuestas.

López ofreció disculpas en días recientes y dijo que no recuerda lo que dijo el día del combate.