El gobierno anunció el martes un comité de seguridad para evitar la repetición de hechos de violencia en la convulsionada zona indígena del sur del país en la que un policía murió baleado tras un allanamiento a una comunidad indígena mapuche.

El ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, viajó a la capital de la región de La Araucanía, donde se encuentran las mayores comunidades de empobrecidos mapuches, para estudiar las medidas que se adoptarán para controlar la violencia. El gobierno a su vez pidió la designación de un fiscal exclusivo que investigue el hecho en el que murió el sargento Hugo Albornoz, que calificó de "cobarde asesinato".

El sargento Albornoz, de 39 años, falleció la noche del lunes como consecuencia del impacto de bala que recibió por la mañana en el cuello tras participar en un allanamiento a la comunidad mapuche Wente Winkul Mapu, en las cercanías de la sureña localidad de Ercilla, a unos 700 kilómetros al sur de esta capital.

Tres mapuches, dos mujeres y un hombre, fueron detenidos en el procedimiento encabezado por un fiscal que investiga hechos de violencia en la zona.

La organización mapuche Meli Wixan Mapu sostuvo en una declaración que además de los detenidos la acción policial implicó "la destrucción de gran parte de las ocho viviendas allanadas".

Hinzpeter no detalló las medidas que se adoptarán, pero señaló que el comité de seguridad será integrado por el gobernador regional, la policía y representantes de la sociedad civil.

"Vamos a ir haciendo una revisión de todo lo que está faltando para evitar que estos grupos violentos tengan la posibilidad de cometer actos de asesinatos", dijo Hinzpeter en rueda de prensa tras analizar la situación.

La acción en que murió el policía antimotines estuvo precedida de otros hechos de violencia en los últimos días. El viernes dos camiones madereros fueron quemados por desconocidos y en otro hecho reciente policías que custodiaban una hacienda anteriormente atacada fueron también agredidos a tiros, sin que resultaran heridos.

Tres jóvenes mapuches han muerto también baleados por policías, según determinaron las pesquisas judiciales. La policía ha sido reiteradamente acusada, incluso por el relator especial de Naciones Unidas para los Derechos Indígenas, de violencia excesiva y una corte recientemente le prohibió a los efectivos usar gases lacrimógenos contra mujeres y niños.

Grupos mapuches reivindican la propiedad de las tierras que les fueron arrebatadas durante la colonización en el siglo XIX. Los mapuches conforman la principal y mayoritaria etnia indígena de este país. Se estima que su población bordea el millón de personas.

Grupos radicales supuestamente mapuches suelen atacar haciendas y camiones madereros en la región de La Araucanía.