El gobierno de Taiwan puso fin al prolongado subsidio que había impuesto al combustible y aumentó el precio de la gasolina en un 10%, provocando una protesta pública.

El aumento del precio de la gasolina, que entra en vigencia el lunes, se produce dos meses después que el presidente Ma Ying-jeou fue reelegido para un segundo mandato.

El Partido Nacionalista que no enfrenta otra importante elección hasta dentro de cuatro años, el gobierno parece haber pensado que era el momento propicio para dejar a los consumidores a que se enfrenten a la dura realidad de la vida sin subsidios del gobierno.

Las autoridades opinaron que el aumento del precio podría obligar al público a conservar energía.

Cuando el primer ministro Sean Chen anunció el domingo el aumento del precio de la gasolina, también advirtió que el aumento del costo de la electricidad vendría después.

"Espero que el público pueda aprender a conservar recursos" indicó.

El gobierno de Ma había sido criticado por valerse de los subsidios para congelar o reducir los precios de los servicios antes de las elecciones nacionales y locales, una táctica iniciada por su predecesor Chen Shui-bian.

Los pescadores y los taxistas estaban particularmente indignados al criticar la nueva medida, por considerarla que socavaba sus ingresos.