El gobierno de Siria debe dar el primer paso hacia la solución del conflicto en el país retirando al ejército de las calles, dijo el lunes el primer ministro de Rusia, en declaraciones que aumentan la presión sobre su añejo aliado.

Si bien Serguei Lavrov agregó que las fuerzas de la oposición del país deberían hacer lo mismo rápidamente, sus declaraciones parecen reflejar la creciente impaciencia de Moscú con el mandatario sirio Bashar Assad.

Rusia y China han protegido dos veces al presidente Assad de las sanciones de Naciones Unidas por su represión de un levantamiento popular en la que han muerto más de 9.000 personas. Pero Moscú también ha apoyado fuertemente un plan para resolver la crisis planteado por Kofi Annan, el enviado de Naciones Unidas y la Liga Arabe para Siria.

"El gobierno sirio debe dar el primer paso e iniciar el retiro de tropas de acuerdo con el plan de Kofi Annan", dijo Lavrov en una breve rueda de prensa en Ereván tras sostener pláticas con su homólogo armenio.

Las declaraciones de Lavrov desafían la postura tomada por el gobierno sirio, que ha señalado que no retirará sus fuerzas de pueblos y ciudades hasta que la vida regrese a la normalidad. Sin embargo, agregó que la oposición necesita ser recíproco pronto.

"A menos que el inicio de esa retirada sea acompañado por una acción similar de todos aquellos que enfrentan al gobierno de Siria, no creo que logremos obtener ningún resultado", dijo.

En Ginebra, el presidente de la Cruz Roja anunció el lunes su regreso a Siria para una visita de dos días en la que buscará convencer a las autoridades del país a dar mayor acceso a los voluntarios.

Jakob Kellenberger dijo a través de un comunicado que también planteará "el tema del acceso a todos los centros de detención" y la manera de frenar los enfrentamientos durante dos horas al día. Indicó que esa tregua diaria es esencial para evacuar a los heridos y proporcionar ayuda.

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John Heilprin contribuyó a este despacho desde Ginebra.