La violencia no para en el balompié colombiano y campeó en Manizales e Ibagué el fin de semana, informaron las autoridades.

Ricardo Torres Correa, periodista del matutino El Tiempo de Bogotá, denunció amenazas de muerte presuntamente del barrabrava del Deportes Tolima de Ibagué conocido con el alias 'Ratón", molesto por la publicación de una fotografía en la que aparece al lado de más de un centenar de fanáticos en los incidentes graves en el intermedio del partido Deportes Tolima-Santa Fe.

El encuentro por la segunda jornada del torneo Apertura se disputó en el estadio Murillo Toro el 5 de febrero.

Torres Correa precisó que la amenaza la recibió durante la presentación de la nueva camiseta del conjunto "pijao" el viernes.

El comandante de la policía de Ibagué, coronel Miguel Moncaleano, le ofreció protección, indicó el diario en su edición del lunes.

La confrontación Once Caldas-Deportes Quindío fue afectada el domingo por riñas en el estadio Palogrande de Manizales promovidos por barristas de Holocausto.

Los choques dejaron ocho heridos, entre ellos tres agentes, incluso uno con arma cortopunzante en el hombro derecho, y media docena de retenidos, precisó la policía el lunes.

"Se presentaron tres riñas al comienzo del partido y tuvo que meterse el Esmad (policía antimotines), ya que los hinchas estaban demasiado agresivos por el alcohol y drogas. Tienen peleas internas hace rato", manifestó a los medios el comandante de la policía, coronel Herman Alejandro Bustamante.

Bustamante destacó que en el intermedio de la confrontación un miembro de la barra fue lanzado desde la parte alta de las graderías a las inferiores y sufrió diversas lesiones.

La lucha intestina por lograr el control de la barrabrava es uno de los motivos de los frecuentes choques, estableció la policía.

Lo sucedido en Ibagué y Manizales se sumó a la confusa muerte de un hincha de 21 años, nueve heridos y 315 retenidos luego del duelo clásico Independiente Medellín-Atlético Nacional en Medellín el 11 marzo 2012.

Los choques se extienden a barriadas y carreteras y se registran en cualquier momento sin partido de por medio.

Vestir la camiseta de un equipo contrario a barrabravas virtualmente se convirtió en "pena de muerte" en Colombia. Muchos casos apenas son del dominio de las autoridades y no se conocen cifras oficiales.