La dirigente opositora Aung San Suu Kyi expresó confianza el lunes en que su triunfo en las históricas elecciones del domingo constituya el inicio de una nueva era para Mianmar.

Suu Kyi pronunció un discurso ante miles de simpatizantes afuera de la sede de su partido, un día después de que su fuerza política anunciara que ella había ganado una banca parlamentaria en los comicios parciales.

Suu Kyi describió las elecciones como "un triunfo del pueblo" y dijo que "esperamos que sea el inicio de una nueva era".

Continúa pendiente la difusión de los resultados oficiales del proceso electoral del domingo que estuvo muy observado dentro y fuera del país.

De confirmarse la victoria de Suu Kyi podría constituir un hito importante en esta nación del sureste asiático que ha emprendido el resurgimiento desde una era de régimen militar de mano dura.

El triunfo también podría constituir un viraje sorprendente para la dirigente opositora que se había convertido en una de las prisioneras de conciencia más prominentes en el mundo.

Aung San Suu Kyi, como legisladora, ocupará un cargo público de primera vez y encabezará una pequeña oposición en el parlamento dominado por los militares, si se ratifica su triunfo.

A medida que eran conocidos los resultados el domingo por la noche de la Liga Nacional por la Democracia, el vocero del partido de Suu Kyi y gerente de campaña, Nyan Win, pronosticó que esta fuerza obtendrá 40 de 45 escaños en disputa. El partido había postulado candidatos en 44.

Los primeros resultados oficiales serán anunciados en los próximos días, aunque la verificación independiente de la votación es imposible.

El actual gobierno, nominalmente civil, busca legitimidad para que le sean derogadas las sanciones occidentales.

Suu Kyi, de 66 años y ganadora del premio Nobel de la Paz, estuvo en arresto domiciliario en las últimas dos décadas por orden de la antigua junta militar.