La lluvia retrasó el lunes la partida de la ex senadora Piedad Córdoba en un helicóptero de Brasil con la insignia de la Cruz Roja Internacional en busca del primer grupo de 10 uniformados que, tras más de una década de cautiverio, serán liberados por las FARC.

Estaba previsto que la nave partiera cerca de las 8.30 (1330 GMT) desde el aeropuerto de Villavicencio, capital del departamento de Meta, a unos 75 kilómetros de Bogotá, y donde ya en el pasado han llegado desde la selva rehenes entregados por las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).

Bajo un paraguas y en medio del intenso aguacero en el aeropuerto, Córdoba dijo a los reporteros que la salida se veía atrasada por la lluvia al menos una hora.

"Esperamos que mejore el tiempo... no sabemos nombres, no sabemos cuántos" de los uniformados quedarán libres, reiteró la ex congresista, expresando su confianza en que podrían cumplir la operación en la jornada.

En la nave viajan Córdoba, la activista colombiana Olga Amparo Sánchez y dos delegados del Comité Internacional de la Cruz Roja, además de seis tripulantes de la fuerza aérea brasileña, según ha dicho la ex senadora.

No es la primera vez que el clima retrasa la salida del helicóptero en operativos similares cumplidos por Córdoba en el pasado y nunca ha sido cancelado el vuelo.

El domingo por la noche Córdoba dijo que las coordenadas del sitio exacto donde será entregado el primer grupo ya estaban en su poder.

Por su parte, el general José Pérez, jefe del estado mayor conjunto de las fuerzas militares, ratificó ante reporteros en Bogotá que las operaciones militares fueron suspendidas el domingo a las 6 de la tarde en un cese de operativos que se extenderá hasta el miércoles, también a las 6 de la tarde.

Córdoba ha dicho que el segundo grupo de uniformados retenidos --seis policías y cuatro militares-- será liberado el miércoles.

Aunque ni Pérez ni la ex senadora han dado detalles de la zona exacta en que se produce ese cese de operaciones --información que se mantiene bajo reserva por razones de seguridad-- generalmente se dan en un área del sur del país que puede ser Meta o el vecino departamento de Guaviare.

La suspensión de operativos se da cuando rebeldes y la fuerza pública han mantenido tanto en Meta como en Arauca, en la frontera con Venezuela, acciones que han dejado al menos 11 militares muertos en un ataque rebelde a mediados de marzo en Arauca y más de 60 rebeldes fallecidos en sendos bombardeos a fines del mes pasado.

El uso en los operativos de liberación de dos helicópteros y 18 miembros de tripulación de la fuerza aérea de Brasil para buscar a los liberados --en naves modelo Super Cougar con capacidad para 22 personas, uno que viaja a la selva y otro que queda en el aeropuerto en caso de emergencia--- y el cese de operativos militares son parte de las condiciones de seguridad que demandan las FARC para las liberaciones.

El uso de naves de otro país se convirtió en una exigencia desde que en julio de 2008, 15 rehenes en manos de las FARC fueron rescatados en un operativo de miembros del ejército que se hicieron pasar por una misión humanitaria internacional que llegó a la selva en un helicóptero pintado como una nave civil.

Las FARC anunciaron en diciembre y en febrero en dos distintos comunicados que liberarían a esos policías y militares como un gesto de reconocimiento al trabajo de Córdoba y otras mujeres activistas en favor de la paz.

El presidente Juan Manuel Santos ha dicho en reiteradas ocasiones que da la bienvenida a esas liberaciones, que espera que no se produzcan más secuestros y que las FARC cesen ataques armados para entonces poder considerar el inicio de eventuales diálogos de paz, un tema que maneja directamente y sin dar detalles sobre si ya estableció contacto con la guerrilla por vía de intermediarios.