Un nuevo pacto de disciplina fiscal para Europa debería ir acompañado por una suerte de "Plan Marshall" que ayude a estimular el crecimiento europeo, sustentado por un impuesto a las transacciones financieras, indicaron el sábado líderes del mayor partido opositor en Alemania.

El llamado fue hecho por los tres personajes más prominentes del partido Socialdemócrata mientras el gobierno de la canciller Angela Merkel busca el apoyo de ese grupo político para asegurar la mayoría parlamentaria de dos tercios que necesita para el pacto fiscal — un proyecto fuertemente impulsado por la titular del gobierno.

"Un pacto fiscal sin impulso al crecimiento ni ayuda para la reconstrucción administrativa con el carácter de un 'Plan Marshall' es completamente insuficiente", indicaron Sigmar Gabriel, Frank-Walter Steinmeier y Peer Steinbrueck en un artículo publicado por el diario Frankfurter Allgemeine Sonntagszeitung.

"La unión y la inversión fiscal van de la mano", agregaron. "Una sin la otra es una política errónea".

Los autores del artículo señalaron que el "Plan Marshall" — en alusión al programa de Estados Unidos que ayudó en la reconstrucción de Europa Occidental después de la Segunda Guerra Mundial — debería obtener recursos de un impuesto a las transacciones financieras. Agregaron que "nuevas deudas y créditos para iniciativas de crecimiento serían el camino equivocado".

El trío no indicó que estuviera planteando condiciones para apoyar el pacto de disciplina fiscal. Ultimamente, el grupo pareció dudar qué tanto desea presionar al gobierno en busca de un impuesto a las transacciones, algo que ha exigido desde hace mucho. Se desconoce aún cuándo el Parlamento someterá el pacto a votación.

La coalición gobernante de centro-derecha de Merkel ha estado dividida sobre si debería fijar un impuesto a las transacciones en la eurozona de 17 países en caso de que no logre un acuerdo en toda la Unión Europea de 27 naciones.

"No es mucho pedir el esperar que el gobierno termine con este autobloqueo", escribieron los líderes de la oposición alemana.

Gabriel es el presidente del partido Socialdemócrata, Steinmeier el jefe del grupo parlamentario y Steinbrueck un influyente legislador.

Los tres fungieron como ministros bajo el gobierno de Merkel entre 2005 y 2009, cuando gobernó en una "gran coalición" con los socialdemócratas, y se les considera candidatos potenciales para enfrentarla en la contienda por el máximo cargo en las elecciones, a finales de 2013.