Los dos sindicatos de actores de Estados Unidos decidieron unirse casi una década después del último intento que hicieron por lograrlo.

La unión significa el fin de años de conflicto y división que le habían dado a los estudios de Hollywood la ventaja en las negociaciones.

La Federación Estadounidense de Artistas de Radio y Televisión (AFTRA, por sus siglas en ingles), el más pequeño de los dos sindicatos, había tratado de unirse con el Sindicato de Actores de la Pantalla (SAG, por sus siglas en inglés) en 1998 y 2003, pero esos esfuerzos fracasaron.

Los integrantes del AFTRA aprobaron la unión con un respaldo del 86% en los votos. Los integrantes del SAG también emitieron 82% de los sufragios a favor.

"En un solo día nuestro futuro ha mejorado", dijo Ken Howard, quien tras la aprobación de la fusión se convirtió en copresidente del nuevo sindicato SAG-AFTRA.

Roberta Reardon, la otra copresidenta de la nueva organización, también celebró la medida.

"Finalmente podremos hablar con una voz verdaderamente unificada", dijo.

La desatinada decisión de negociar con los estudios por separado en 2008 y 2009 generó una división que permitió que los estudios pusieran a los sindicatos en contra. Ese error estratégico llevó a una nueva dirección en el SAG, que consideró la unión con su contraparte como su prioridad.

El nuevo sindicato unificado tiene más de 150.000 integrantes. Antes el SAG tenía cerca de 125.000, mientras que el AFTRA agrupaba a otros 70.000. Ya que las labores estaban divididas entre los sindicatos, 45.000 actores pertenecían a ambos y tenían que pagar cuotas a los dos.

Tras la unión, los sindicatos dijeron que las cuotas básicas descenderán 20% para los actores que pertenecían a ambos, pero aumentarán para los que sólo eran integrantes de uno.