El regreso al dracma, la moneda de curso de Grecia que fue sustituida por el euro, sería "devastador" para la economía, advirtió el primer ministro.

Lucas Papademos dijo al periódico italiano Il Sole 24 Ore, en una entrevista publicada el viernes, que confía en que el fuerte apoyo público a la permanencia del euro en el país golpeado por la crisis se refleje en los resultados de una elección general, que se espera para finales de abril o principios de mayo.

Los partidos que respaldan al gobierno de coalición de cuatro meses de Papademos enfrentan un creciente reto de grupos políticos que se oponen a las condiciones de los acuerdos del plan de rescate financiero hechos con prestamistas de la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Las consecuencias serían devastadoras. Un regreso al dracma causaría una elevada inflación, inestabilidad en el tipo de cambio y la pérdida de valor real de los depósitos bancarios", dijo Papademos al periódico.

"Las rentas reales se desplomarían drásticamente, el sistema bancario se desestabilizaría severamente, habría muchas bancarrotas y el desempleo aumentaría. Un regreso al dracma incrementaría la desigualdad social, favoreciendo a quienes cuentan con dinero en el extranjero".

Grecia apenas logró evitar la bancarrota este mes al lograr un acuerdo masivo de reestructuración de la deuda con los bancos y un segundo paquete del rescate de la UE y el FMI que le concederá 130.000 millones de dólares (172.500 millones de dólares) en nuevos préstamos, aparte de los cerca de 42.000 millones de euros (55.700 millones de dólares) de una inyección previa.

Papademos indicó que no descartaría la necesidad de un tercer paquete de rescate financiero en un futuro pero agregó que el país hará "todo lo posible" por evitarlo.

"Es posible que esa forma de ayuda financiera sea necesaria, pero debemos trabajar duro para evitar que esto ocurra", dijo.